Aigner, candidata informal de la CSU a la presidencia alemana
En el congreso de la CSU en Múnich, los delegados ovacionaron a Ilse Aigner, presidenta del Parlamento bávaro. La elección presidencial puede medir la solidez de la Unión y de la coalición entre conservadores y socialdemócratas.

Ilse Aigner quedó nominada de manera informal como candidata de la CSU a la presidencia de Alemania. Ocurrió en el congreso del partido en Múnich, donde bastó con que se la mencionara para que los delegados estallaran en aplausos. La presidenta del Parlamento de Baviera tuvo así más ovación que el canciller Friedrich Merz, según la crónica del diario Frankfurter Allgemeine.
Merz no dijo una palabra sobre la sucesión presidencial. La CSU lo aplaudió, como corresponde, pero sin entusiasmo. El canciller pronunció una de sus habituales conferencias sobre reformas y esta vez corrigió el tono: en lugar de hablar de "exigencias" o sacrificios, que generan resistencia tanto en el socio de coalición como en buena parte de la población, apeló al "coraje de futuro".
Tensiones con el socialdemocratismo
En Múnich también asomó el próximo choque con el SPD. Merz insiste en bajar el impuesto a la electricidad, algo que el SPD y su presidente, Lars Klingbeil, rechazan. Otra prueba para la coalición está en Berlín, donde el SPD negocia con un partido regional de izquierda radical, cuya adhesión al orden liberal-democrático no está libre de dudas. El SPD prefiere, al parecer, una alianza roja-roja-verde antes que una con la CDU, algo que a la CDU le veda.
Una elección con varias lecturas
El SPD se inclina por una mujer; la CDU dejó abierta la cuestión. A diferencia de la CDU, el SPD no tiene chances de imponer una candidata propia: sabe que, después de Frank-Walter Steinmeier, le toca el turno a alguien de otro partido.
En la Asamblea Federal, que elige al presidente, no habrá mayoría roja-roja-verde, así que un cambio de poder no puede armarse allí, como sí ocurrió cuando el FDP viró hacia el SPD con la elección de Gustav Heinemann. Todo depende de los Verdes, que pueden dejarle al SPD la opción de izquierda y a la Unión la de un pacto negro-verde. Cem Özdemir sugirió, con cautela, que la Unión, el SPD y los Verdes acuerden una candidata común.
Lectura
El nombre de Aigner funciona como termómetro de la Unión y de la coalición, que según el diario ya pocos creen que tenga futuro, dado el clima de desgaste. Queda abierto a quién se refería Özdemir: si a Aigner, a una candidata de la CDU o a una figura verde que sería la primera mujer y la primera integrante de ese partido en el cargo. La respuesta de la CDU y la postura de los Verdes marcarán el rumbo.
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