Alzheimer en Italia: 55 recomendaciones para reorganizar la atención en red
Un panel de 13 expertos propone un modelo de tres niveles para diagnosticar antes y preparar al sistema de salud para las nuevas terapias. El documento, publicado en 'Neurological Sciences', fue realizado con apoyo de Eisai Italia.
Un documento de consenso del proyecto Rapid (Revolutionizing Alzheimer's Patient care model. Initiatives Driving the future), publicado en la revista internacional Neurological Sciences, propone reorganizar la atención de la enfermedad de Alzheimer en Italia. Sus objetivos son adelantar el diagnóstico, acompañar a las personas durante todo el recorrido de cuidado y dar pautas organizativas para incorporar las nuevas terapias al Servicio Sanitario Nacional.
El proyecto contó con el apoyo de Eisai Italia y la coordinación metodológica de Iqvia, según informó una nota difundida el 26 de octubre. Un panel multidisciplinario de 13 expertos alcanzó consenso sobre las 55 recomendaciones propuestas.
El punto de partida
Según estimaciones de 2025 de Alzheimer Europe, en Italia viven con demencia alrededor de 1,4 millones de personas, unas 600.000 de ellas con Alzheimer. Los costos se calculan en unos 15.600 millones de euros por año, cerca del 80% a cargo directo de las familias.
El diagnóstico y la atención dependen de los Centros para los trastornos cognitivos y las demencias (Cdcd), pero entre las regiones persiste una variabilidad significativa en recursos, integración multidisciplinaria y acceso a diagnóstico avanzado. Las nuevas terapias que modifican el curso de la enfermedad suman exigencias: confirmación biológica del diagnóstico, evaluación multidisciplinaria de la elegibilidad y monitoreo estructurado con resonancia magnética. Sin repensar la red, advierten los autores, las desigualdades territoriales pueden profundizarse.
Cómo se elaboró
Se hizo un análisis organizativo en siete centros de distintas áreas del país, con entrevistas a personal clínico y de gestión. Se revisaron además recomendaciones nacionales e internacionales y modelos de otros países. El panel evaluó las recomendaciones con el método Rand/Ucla Appropriateness Method, una metodología de consenso validada internacionalmente. Lo integraron seis neurólogos, dos geriatras, un neurorradiólogo, un médico generalista, dos expertos en planificación sanitaria y un representante de la Asociación italiana de la enfermedad de Alzheimer (Aima).
Una red de tres niveles
El documento plantea un organismo de gobernanza multidisciplinario de base regional, con un coordinador de red responsable del recorrido diagnóstico-terapéutico, del dimensionamiento según la demanda y del monitoreo con indicadores compartidos.
El primer nivel son los servicios territoriales: el médico generalista hace una primera evaluación cognitiva y de fragilidad y deriva al paciente a un centro Spoke, si la fragilidad y el deterioro son leves, o a las Unidades de evaluación multidimensional, ubicadas en las Casas de la Comunidad o estructuras equivalentes, preferentemente ante fragilidad severa y demencia avanzada. El segundo nivel son los centros Spoke, que realizan las evaluaciones clínica, neuropsicológica y neurorradiológica y sostienen en el tiempo la atención de todas las personas con deterioro cognitivo leve y demencia, sean o no elegibles para las nuevas terapias. El tercero son los centros Hub, que completan el diagnóstico, evalúan en equipo la elegibilidad y, si están formalmente autorizados, prescriben, administran y monitorean los tratamientos.
El modelo se apoya en la red existente: cada Cdcd puede funcionar como Spoke o como Hub según sus competencias, su madurez organizativa y sus recursos.
Las nuevas terapias
Para los tratamientos, el documento recomienda que las regiones definan, junto con el Ministerio de Salud, requisitos estructurales, organizativos y profesionales claros y verificables para los centros Hub. Propone programar los volúmenes según la capacidad declarada por cada centro en infusiones, controles y resonancias, y garantizar al paciente el acceso al Hub de su zona de residencia.
También plantea protocolos comunes de resonancia y evaluación neuropsicológica, formatos uniformes de informe de biomarcadores y la incorporación progresiva de biomarcadores en plasma. La telemedicina podría facilitar la colaboración entre niveles y el traslado gradual de actividades hacia servicios más cercanos al paciente. Se suman circuitos de información y asesoramiento para pacientes y cuidadores.
Las voces
Mario Zappia, profesor de la Universidad de Catania y presidente de la Sociedad Italiana de Neurología, afirmó que la enfermedad "es un desafío sanitario destinado a crecer" y que la llegada de nuevas terapias vuelve urgente una evolución de los modelos diagnósticos y asistenciales.
Alessandro Padovani, profesor de la Universidad de Brescia y director de Neurología en el Asst Spedali Civili de Brescia, sostuvo que el modelo "no introduce nuevas estructuras" sino que valoriza las existentes, y que busca ofrecer a las regiones "un referente flexible".
Patrizia Spadin, de Aima, señaló que la calidad y los tiempos del diagnóstico "dependen todavía demasiado de la región en la que se vive", una iniquidad que, dijo, "no podemos aceptar".
Una lectura
Los autores indican que la aplicación requiere medidas coordinadas a nivel nacional y regional: la designación formal de los centros Hub y Spoke, la adopción de recorridos diagnóstico-terapéuticos compartidos y el fortalecimiento de los servicios territoriales. El documento es una propuesta de referencia, no una norma, y su efecto depende de que las regiones la adopten.
Quedan abiertas preguntas que la nota no responde: cuántos centros cumplirían hoy los requisitos de Hub, con qué financiamiento se reforzaría la red y en qué plazos. Conviene seguir cómo se traduce el consenso en decisiones regionales, dado que la desigualdad territorial es justamente el problema que el proyecto dice querer corregir.
Archivada en