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Martes 27 de octubre de 2026

Alzheimer: expertos italianos proponen una red de tres niveles para el diagnóstico y las nuevas terapias

El proyecto Rapid, publicado en la revista Neurological Sciences, reunió a 13 especialistas que acordaron 55 recomendaciones para reorganizar la atención en Italia. Buscan un diagnóstico más temprano y condiciones homogéneas para incorporar los nuevos tratamientos.

Redacción

· 3 min de lectura

Un panel de 13 expertos italianos alcanzó consenso sobre las 55 recomendaciones propuestas para reorganizar la atención de las personas con Alzheimer en Italia. El documento, del proyecto Rapid (Revolutionizing Alzheimer's Patient care model. Initiatives Driving the future), se publicó en la revista internacional Neurological Sciences. Sus objetivos son adelantar el diagnóstico, acompañar a los pacientes durante todo el recorrido de cuidado y ofrecer pautas para introducir las nuevas terapias en el Servicio sanitario nacional.

El proyecto contó con el apoyo de Eisai Italia y la coordinación metodológica de Iqvia, según informó una nota de prensa. El panel incluyó 6 neurólogos, 2 geriatras, un neurorradiólogo, un médico de medicina general, 2 especialistas en planificación sanitaria y un representante de la Asociación italiana de la enfermedad de Alzheimer (Aima).

Un problema de escala y de desigualdad

Según estimaciones de 2025 de Alzheimer Europe, en Italia viven con demencia cerca de 1,4 millones de personas, unas 600.000 con Alzheimer. Los costos rondan los 15.600 millones de euros anuales, y alrededor del 80% recae directamente sobre las familias.

El diagnóstico y la atención dependen de los Centros para trastornos cognitivos y demencias (Cdcd), pero entre las regiones persiste una variabilidad significativa en recursos, integración multidisciplinaria y acceso a diagnóstico avanzado. Las nuevas terapias, que modifican el curso de la enfermedad, exigen confirmación biológica del diagnóstico, evaluación multidisciplinaria de la elegibilidad y un monitoreo estructurado con resonancia magnética. Sin repensar la red, advierten los autores, las desigualdades territoriales pueden profundizarse.

Cómo se elaboró

Se partió de un análisis organizativo en 7 centros de distintas zonas del país, con entrevistas al personal clínico y de gestión. Se sumó una revisión de recomendaciones nacionales e internacionales y de modelos de otros países. Los 13 expertos evaluaron las propuestas con el Rand/Ucla Appropriateness Method, una metodología de consenso validada internacionalmente.

La red propuesta

El documento plantea un organismo de gobernanza multidisciplinario de base regional, con un coordinador de red responsable del recorrido diagnóstico-terapéutico, del dimensionamiento según la demanda y del monitoreo con indicadores compartidos.

La red tiene tres niveles. En el primero, los servicios territoriales, el médico de cabecera hace una primera evaluación cognitiva y de fragilidad. Deriva a los centros Spoke en casos de fragilidad y deterioro leves, o a las Unidades de evaluación multidimensional (Uvm), ubicadas en las Casas de la Comunidad o estructuras equivalentes, preferentemente en casos de fragilidad severa y demencia avanzada.

Los centros Spoke hacen las evaluaciones clínica, neuropsicológica y neurorradiológica, y sostienen en el tiempo la atención de todas las personas con deterioro cognitivo leve y demencia, sean o no elegibles para las nuevas terapias. Los centros Hub completan el diagnóstico y evalúan en equipo la elegibilidad; si están formalmente autorizados, se ocupan de la prescripción, administración y monitoreo. Cada Cdcd puede actuar como Spoke o Hub según sus competencias y recursos.

Terapias, protocolos y familias

Para los tratamientos nuevos, se recomienda que las regiones, de acuerdo con el Ministerio de Salud, definan requisitos claros y verificables para los Hub. También proponen programar volúmenes según la capacidad declarada de cada centro en infusiones, controles y resonancias, y garantizar el acceso al Hub del área de residencia. Se sugieren protocolos comunes de resonancia y evaluación neuropsicológica, formatos uniformes de informe de biomarcadores y la incorporación gradual de biomarcadores plasmáticos. La telemedicina podría apoyar la colaboración entre niveles. Además, se prevén recorridos de información y asesoramiento para pacientes y cuidadores.

Mario Zappia, profesor de la Universidad de Catania y presidente de la Sociedad italiana de neurología, afirmó: "La Malattia di Alzheimer es un desafío sanitario destinado a crecer y la llegada de las nuevas terapias vuelve urgente una evolución de los modelos diagnósticos y asistenciales". Alessandro Padovani, de la Universidad de Brescia, sostuvo que el modelo "no introduce nuevas estructuras" y que valoriza las existentes, definiendo roles, criterios de derivación y coordinación. Patrizia Spadin, de Aima, señaló que la calidad y los tiempos del diagnóstico "dependen todavía demasiado de la Región en la que se vive".

Lo que falta

Los autores indican que la puesta en práctica requiere acciones coordinadas a nivel nacional y regional: designar formalmente los centros Hub y Spoke, adoptar recorridos diagnóstico-terapéuticos compartidos y reforzar los servicios territoriales.

El modelo apunta a ordenar lo existente más que a crear estructuras, pero su éxito depende de decisiones que corresponden a las regiones y al Ministerio, y que todavía no se tomaron. Queda abierto cuántos centros serán habilitados como Hub, con qué recursos y en qué plazos. También habrá que ver si las recomendaciones reducen en la práctica las diferencias regionales que el propio documento señala.

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