Arabia Saudita busca acercarse a Emiratos ante los ataques hutíes
Riyadh intenta reparar el vínculo con Abu Dabi y suma apoyos de Francia, Reino Unido, Turquía, Pakistán y Egipto, mientras Washington no se suma a la respuesta militar.

Arabia Saudita busca recomponer su relación con Emiratos Árabes Unidos, socio clave y a veces rival, para enfrentar la ofensiva de los rebeldes hutíes de Yemen. El acercamiento se da mientras Riyadh reúne respaldos internacionales y Estados Unidos, su aliado tradicional, se rehúsa a lanzar ataques aéreos contra los hutíes.
El príncipe Khalid, ministro de Defensa saudita y hermano del príncipe heredero Mohammed bin Salman, se reunió el 18 de octubre en Abu Dabi con el presidente emiratí, el jeque Mohamed bin Zayed al-Nahyan. Luego viajó a Irán, junto con representantes de alto nivel de Turquía y Pakistán, para conversaciones destinadas a descomprimir la tensión regional. El mes pasado, el vicepresidente emiratí, el jeque Mansour bin Zayed, se había reunido en Riyadh con Mohammed bin Salman: fue el primer encuentro oficial entre las familias reales desde la ruptura por Yemen de diciembre pasado. La semana última, los cancilleres de ambos países conversaron sobre cómo "contribuir a la de-escalada" y "evitar que se propaguen más las tensiones", según el reino saudita.
Una ruptura que viene de Yemen
Emiratos combatió junto a Arabia Saudita en Yemen desde 2015, con tropas y entrenamiento de fuerzas antihutíes en el sur, y retiró la mayor parte de sus soldados en 2019. A fines del año pasado, una facción separatista yemení respaldada por Abu Dabi tomó territorio en provincias limítrofes con Arabia Saudita. Riyadh bombardeó un cargamento de armas emiratí en un puerto yemení, acusó a Emiratos de apoyar la ofensiva y le exigió retirarse. El académico emiratí Abdulkhaleq Abdulla calificó 2025 y 2026 como "el período más difícil" de la relación. Sin embargo, sostuvo que ahora "estamos en una nueva fase", con más énfasis en el diálogo.
Persisten diferencias, como la política petrolera y la guerra en Sudán. Abdulla dijo además que Emiratos está lejos de volver a poner recursos en Yemen, porque en Abu Dabi y otras capitales se cree que "no hay solución militar".
Ataques y apoyos
Según el reporte, los ataques hutíes mataron a más de 20 personas, obligaron a cerrar el aeropuerto internacional de la capital y alcanzaron instalaciones energéticas. También golpearon petroleros sauditas en el Mar Rojo y forzaron a cancelar la conferencia de inversiones insignia del reino. Las economías del Golfo, que ya enfrentan las restricciones iraníes al paso por el estrecho de Ormuz, ven en riesgo la confianza de los inversores.
Reino Unido anunció el envío de cazas para proteger ciudades e infraestructura sauditas. Francia dijo que enviará asistencia militar para resguardar instalaciones energéticas, sin dar detalles. Turquía y Pakistán, que firmaron en agosto un pacto de defensa con Riad en La Meca, ofrecieron asistencia defensiva, aunque no está claro en qué forma. Pakistán ya había desplegado cazas y defensa aérea en abril, cuando Irán atacaba. El Parlamento turco aún no ratificó el pacto, por lo que no puede enviar tropas, y Ankara habló de asistencia técnica. El viernes, los cancilleres de Arabia Saudita, Egipto, Turquía y Pakistán se reunieron con sus pares de Francia, Alemania, Reino Unido e Italia.
El dilema de Egipto
El presidente egipcio, Abdel Fattah al-Sisi, prometió enviar tropas a defender a Arabia Saudita "si se solicita", aunque una votación parlamentaria prevista fue postergada hasta esta semana sin explicación. Aclaró que el rol sería defensivo y "no incluirá un ataque a Yemen". Para Michael Wahid Hanna, del International Crisis Group, la decisión toca "una línea roja de larga data". Egipto envió tropas a Yemen en 1962 y quedó cinco años empantanado, con muchas bajas, y rechazó sumarse a la coalición saudita en 2015.
Arabia Saudita es un inversor central para Egipto: unos US$ 10.300 millones de sus depósitos sostienen las reservas del banco central, y trabajan en el reino al menos 1,25 millones de egipcios cuyas remesas son vitales. Además, los ataques hutíes en el estrecho de Bab al-Mandeb reducen los ingresos del Canal de Suez. Egipto había irritado a Emiratos al intentar mediar al inicio de la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán, y desplegó cazas en ese país este año. HA Hellyer, del RUSI, evaluó que El Cairo es "muy, muy cauteloso", pero no cree que piense que puede quedar al margen.
Una lectura
El acercamiento parece más táctico que estructural. Eyad Alrefai, de la Universidad King Abdulaziz, habló de "algo táctico más que estratégico", y señaló que persiste una divergencia significativa en la percepción de amenazas. Mohammed Baharoon, del centro b'huth de Dubái, planteó que el efecto podría darse no por la vuelta de Emiratos a la alianza en Yemen sino por activar el Escudo de la Península del CCG. Quedan abiertos la forma concreta de la ayuda turca y pakistaní, la votación egipcia y si Washington cambia su postura.
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