Audi anuncia una inversión de US$ 4.000 millones en Georgia y agradece a Trump
El presidente de Audi, Gernot Döllner, anunció una planta en Estados Unidos en un acto de campaña. La jugada alivia los aranceles, pero inquieta a los empleados europeos de la marca.

Gernot Döllner, presidente del directorio de Audi, anunció una inversión de US$ 4.000 millones para una fábrica en Georgia, Estados Unidos. Lo hizo en un acto de campaña del presidente Donald Trump, a quien además agradeció por su apoyo. La escena se dio en el tramo final de las elecciones legislativas de medio término en ese país.
La lógica empresarial
Según el análisis del diario Frankfurter Allgemeine, la decisión tiene sentido económico. Con la planta, la marca del grupo Volkswagen pasaría a ser un "Local Manufacturer" (fabricante local) y evitaría los aranceles punitivos de Trump. BMW y Mercedes, que producen en Estados Unidos desde hace años, tienen una ventaja de unos US$ 8.500 por vehículo. Para Audi, la fábrica sería un "Befreiungsschlag" (golpe liberador) en el segundo mercado automotor del mundo.
El costo en Europa
La capacidad que Audi construye en Estados Unidos agrava la situación en sus plantas europeas: los autos que se puedan fabricar en Georgia ya no tendrían que salir de Ingolstadt o Bratislava. En Alemania, los trabajadores temen por sus empleos. Neckarsulm, sede histórica con 15.000 empleados, es una de las cuatro plantas alemanas cuyo futuro el grupo Volkswagen pone en duda.
Una lectura
El diario sostiene que el gesto de Döllner fue políticamente desacertado. Según esa postura, el directivo convalidó una política económica basada en la presión: amenazas, aranceles y luego festejos públicos por empleos atraídos con beneficios impositivos. También plantea que su credibilidad quedó dañada ante los empleados.
Queda abierto cuánto producirá la planta, cuándo y qué modelos, y cómo se reflejará en el empleo europeo. Datos que no se precisaron y que definirán el costo real de la apuesta.
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