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Lunes 26 de octubre de 2026

Aunque Netanyahu pierda el poder, su política en Cisjordania seguiría en pie

Las elecciones del martes podrían cerrar la carrera política del primer ministro israelí, pero sus opositores prometen cambios acotados sobre la expansión de asentamientos y la violencia de colonos.

Redacción

· 4 min de lectura

Aunque Netanyahu pierda el poder, su política en Cisjordania seguiría en pie
Imagen · The Associated Press

Las elecciones de Israel del martes podrían marcar el final de la carrera política de Benjamin Netanyahu, en el poder casi sin interrupciones durante 17 años, el mandato más largo de un líder israelí. Pero su legado en Cisjordania ocupada, que incluye una expansión masiva de asentamientos, el desplazamiento de decenas de miles de palestinos y el fortalecimiento de colonos armados extremistas, probablemente perdure, según reportó The Associated Press.

Los israelíes están muy divididos sobre el liderazgo y la moral de Netanyahu, pero en su mayoría apoyan la expansión de asentamientos y rechazan un Estado palestino. Por eso, aunque sus rivales prometieron combatir la violencia de los colonos y retirar los puestos más conflictivos, en general se oponen a la solución de dos Estados, considerada internacionalmente la única salida realista al conflicto.

"No debería haber ilusiones", dijo Mairav Zonszein, analista sénior del International Crisis Group. "En el mejor de los casos, (un nuevo gobierno) podría frenar la aceleración extremadamente demencial que vimos en los últimos cuatro años".

Colonos armados que desafían al Ejército

Grupos grandes de colonos armados desafían de manera rutinaria al Ejército israelí mientras atacan comunidades palestinas, expulsan a familias y se apropian de más tierra. El ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023 aceleró el proceso. El gobierno de Netanyahu repartió miles de armas entre los colonos, que tienen aliados en las fuerzas militares y de seguridad. Algunos actúan como "sheriffs": hacen arrestos, matan a palestinos que dicen que representaban una amenaza y expulsan familias.

La familia palestina Tubasi fue obligada a irse en julio de su casa en la aldea de Jalud, tras 19 días de asedio de colonos que le cortaron el agua y la electricidad. Según el patriarca, Mahmoud Tubasi, de 60 años, los amenazaron con "barbacoa" si no se marchaban. Un tribunal israelí ordenó al Ejército devolverlos, pero no ocurrió: la última misión se abortó cuando una turba de más de 150 colonos armados escaló los muros y prendió fuego un auto. Los soldados subieron a la familia a un jeep blindado y se la llevaron mientras la casa ardía. El Ejército no respondió el pedido de comentarios.

"Si quisieran evacuarlos, claro que podrían", dijo Tubasi. "Es un ejército que pelea en Líbano, Gaza e Irán: ¿no puede controlar a 150 o 200 colonos?".

Puestos avanzados y comunidades desplazadas

Bajo Netanyahu, los colonos levantaron más de 250 campamentos precarios, sobre todo donde viven desde hace décadas comunidades palestinas de pastores. Dror Etkes, investigador de la organización antiasentamientos Kerem Navot, sostiene que esos puestos dieron a los colonos el control efectivo de alrededor de una quinta parte de Cisjordania. Según datos de Kerem Navot y B'Tselem, desde 2023 al menos 127 comunidades de pastores fueron expulsadas, lo que dejó casi sin palestinos todo el flanco oriental, en la frontera con Jordania.

Los opositores a Netanyahu dicen que irán contra los colonos más violentos y desmantelarán los puestos, ilegales según la ley israelí. No evacuarían, en cambio, los más de 100 asentamientos nuevos legalizados por el gobierno, 44 de ellos antes puestos avanzados, ni los que existen desde hace décadas. "La historia terminó. No habrá un desmantelamiento masivo de asentamientos", dijo Etkes, que habló de un régimen de apartheid "pleno y más orgulloso que nunca". Amnistía Internacional y otras organizaciones acusaron a Israel de ese crimen incluso antes del 7 de octubre; Israel lo niega.

Una alternativa de cambios modestos

El más probable sucesor es el general retirado Gadi Eisenkot, de centro, que busca una coalición mayoritaria con otros tres partidos y sin los partidos árabes que defienden dos Estados. No apoya un Estado palestino, pero admite autogobierno limitado en el 40% de Cisjordania que administra la Autoridad Palestina. Permitiría crecer los asentamientos en el 60% restante, bajo control militar israelí, y prometió dar facultades al Ejército y a la Policía de Fronteras contra la violencia de colonos.

Beth Oppenheim, del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, dijo que la oposición "tuvo dificultades para formular una alternativa convincente" a la estrategia de seguridad de la derecha. Según ella, tras ataques palestinos como el del viernes, que mató a dos soldados israelíes, hablar de paz "se volvió políticamente tóxico". Zonszein indicó que Eisenkot busca bajar la fricción y las sanciones europeas: "hará lo mínimo necesario para lograr el máximo efecto".

Lectura

Los hechos sugieren que un cambio de gobierno alteraría el tono y la dureza de la aplicación de la ley más que la dirección de fondo. Queda abierto si el Ejército puede imponer autoridad sobre colonos armados y con aliados en las fuerzas de seguridad, y si los desplazados podrían volver a hogares destruidos. Tampoco se espera presión de Estados Unidos: Donald Trump respaldó a Netanyahu y sus políticas.

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