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Martes 27 de octubre de 2026

Caso Siher: una columna de La Verità cuestiona la tolerancia a las ideas anti-occidentales

Tras el arresto de Youssef Siher, ex colaborador del Fatto Quotidiano, un artículo de opinión sostiene que el discurso contra Europa tiene espacio y premio en la cultura italiana.

Redacción

· 2 min de lectura

Caso Siher: una columna de La Verità cuestiona la tolerancia a las ideas anti-occidentales
Imagen · La Verita

Youssef Siher, de treinta años, firmaba en la versión digital de Il Fatto Quotidiano, estudió en universidades prestigiosas y se formó en centros de investigación reconocidos. Según una columna publicada en La Verità, fue arrestado, y su caso sirve de punto de partida para preguntarse por qué las ideas hostiles a Occidente prosperan en el ámbito cultural. La fuente no precisa los cargos ni las circunstancias del arresto; menciona acusaciones de subversión.

Lo que sigue es la postura del autor del texto, no hechos comprobados.

Los textos de Siher

El artículo cita un escrito que Siher publicó en Substack en enero. Allí sostenía que la ruptura con el orden basado en el "imperialismo occidental" exige "una rotura ontológica" y una "revolución epistemológica". Y agregaba que la revolución, cuando ocurra, "no será una revolución de Occidente, sino una revolución contra Occidente – y, por lo tanto, inevitablemente contra todos sus componentes". Entre ellos enumeraba los partidos de izquierda, los sindicatos y los movimientos revolucionarios.

La tesis del columnista

El autor sostiene que ese lenguaje no es inusual: lo considera cercano al estándar de la producción cultural de la izquierda radical y poscomunista europea, y afirma que abunda en las librerías y en textos de académicos de Europa y Estados Unidos. Para él, el desprecio por la identidad europea está "sdoganato", es decir, plenamente aceptado, y sigue de moda.

Aclara que no pide censurar a Siher y que no cree que "unas frases delirantes" basten para hacer un terrorista. Menciona que la diputada del Partido Demócrata Lia Quartapelle defendió en estos días su libertad de expresión, y dice coincidir en ese punto. Pero pregunta por qué se reclama silenciar a intelectuales y editores moderadamente de derecha mientras las posiciones de Siher no escandalizan.

Su respuesta es que criticar la identidad europea e italiana es una práctica extendida y rentable, que permite pasar por intelectual rebelde mientras se adhiere al pensamiento dominante. Describe a Siher como alguien nacido en Italia, con la mejor educación, y no como un marginado. Según el columnista, por cada Siher arrestado hay decenas o cientos de agitadores en universidades y editoriales que no forman grupos subversivos pero crean "el terreno fértil" para el odio anti-europeo.

Una lectura

El texto mezcla un caso judicial, todavía poco detallado, con un debate más amplio sobre los límites de la libertad de expresión y la desigualdad con que se aplican. Quedan abiertas preguntas de hecho: de qué se acusa concretamente a Siher y si hay vínculos entre sus escritos y los actos que se le imputan. También queda abierta la comparación central del autor, que asimila a Siher con una corriente académica amplia sin que se precisen ejemplos. Conviene seguir la evolución de la causa y las reacciones políticas y editoriales.

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