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Sábado 24 de octubre de 2026

Cien allanamientos en 18 ciudades de Italia tras los disturbios de Milán

La policía antiterrorista rastrea chats de Telegram, Instagram y WhatsApp donde jóvenes organizaban saqueos y enfrentamientos. Muchos de los investigados son menores de edad.

Redacción

· 3 min de lectura

Cien allanamientos en 18 ciudades de Italia tras los disturbios de Milán
Imagen · La Verita

La Digos, la división de la policía italiana que investiga delitos de orden público y terrorismo, allanó domicilios de unas cien personas en 18 ciudades de Italia, entre ellas 51 menores. El operativo apunta a evitar que se repitan las escenas de guerrilla urbana del fin de semana pasado en Milán. El hilo común son los chats en los que se planificaban asaltos a comercios, según la información publicada por el diario italiano La Verità.

Los investigadores analizan las conversaciones, identifican a los participantes y reconstruyen los preparativos. Las ciudades alcanzadas son Aosta, Arezzo, Bari, Bérgamo, Bolonia, Bolzano, Como, Cremona, Florencia, Génova, Lodi, Monza, Nápoles, Padua, Pescara, Varese, Verbania y Verona. Los delitos que se les atribuyen incluyen resistencia a la autoridad, lesiones, daños y tenencia de armas u objetos aptos para agredir.

En Milán, la Fiscalía abrió una causa por devastación y saqueo. De cara a las jornadas del sábado y el domingo, el fiscal Marcello Viola reforzó los turnos con otros fiscales de guardia.

Bari: molotov y comercios de lujo

En Bari, decenas de jóvenes estaban listos para actuar la tarde del viernes, según la investigación, "incluso con armas y molotov", contra tiendas de lujo, de artículos deportivos y de electrónica en las calles comerciales principales, de via Sparano a corso Vittorio Emanuele. Se habían conectado a través del grupo de Telegram "23 ottobre rivolta Bari".

Hay siete mayores de edad investigados y varios menores. La causa la coordinan la Fiscalía antimafia y antiterrorista y la Fiscalía de menores. Se les imputa instigación a delinquir con fines de devastación y saqueo, con finalidad de terrorismo, y tenencia de armas, municiones y explosivos.

Padua y Nápoles

En Padua, los saqueos en el centro histórico habrían sido promovidos desde un chat de Instagram por un chico de 17 años. Bajo su colchón la policía encontró una bengala de humo, dosis de hachís y el celular con el que administraba el chat, ante dos manifestaciones estudiantiles previstas para el sábado.

El jefe de policía local, Marco Odorisio, citó a otros once jóvenes, tres recién mayores de edad y ocho menores, todos con antecedentes. La mayoría es de segunda generación y de origen magrebí, y concurrieron con sus padres. Se dispusieron medidas de prevención como prohibiciones de acceso a zonas urbanas (Daspo urbano) y advertencias orales.

En Nápoles fueron allanados siete investigados por delitos contra el orden público. Se secuestraron bates de aluminio, cizallas y una navaja de 23 centímetros.

Como y Crema

En Como, Digos, Squadra mobile y carabineros imputaron a 21 menores y cuatro mayores por planificar por WhatsApp disturbios, vandalismo y saqueos para el sábado. En la casa de un joven de 22 años, que según los investigadores creó el chat, hallaron un pasamontañas, una manopla, cuchillos, bastones, puñales y réplicas de armas, entre ellas pistolas, fusiles tipo Kalashnikov y una escopeta, sin el tapón rojo.

En Crema, diez jóvenes italianos de entre 16 y 30 años fueron denunciados por planear el 19 de octubre una expedición punitiva contra extranjeros y "maranza" (término con que se designa a jóvenes de origen migrante de barrios periféricos). En un chat de 44 integrantes circulaban mensajes como: "Giriamo per Crema tutti assieme… armatevi veloci… tirate fuori i manganelli e venite". Los blancos habían convocado para ese día la ocupación de escuelas y fueron denunciados al día siguiente por instigación a delinquir y alarma injustificada.

Bérgamo y Turín

Por los disturbios en el centro de Bérgamo, la policía identificó a 350 jóvenes, muchos menores. En Turín se mantiene un monitoreo continuo de redes y chats, y el jefe de policía emitió 12 medidas de prevención, casi todas contra menores.

Una lectura

El episodio muestra que las redes funcionan a la vez como vía de convocatoria y como principal fuente de prueba para la investigación. También aparece una dinámica de respuesta cruzada, como en Crema, donde el grupo que pedía armarse buscaba enfrentar a otros jóvenes. Queda por ver cuántos de los allanados terminarán formalmente imputados, cómo se aplicará la figura de terrorismo en el caso de Bari y qué ocurrirá en las manifestaciones del fin de semana.

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