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Domingo 25 de octubre de 2026

el deshielo expone momias, bosques y rutas vikingas que estaban intactos

Arqueólogos de Noruega, Italia y Estados Unidos advierten que el retroceso del hielo deja al descubierto objetos de miles de años, pero que se pierden en pocos días si no se los rescata.

Redacción

· 3 min de lectura

el deshielo expone momias, bosques y rutas vikingas que estaban intactos
Imagen · BBC

En septiembre de 1991, dos excursionistas alemanes vieron un cadáver que sobresalía del hielo derretido en el valle de Val Senales, cerca de la frontera entre Italia y Austria. Estaba tan bien conservado que se creyó que era la víctima de un accidente reciente de alpinismo y se avisó a la policía. Días después se supo que era mucho más antiguo: la datación por radiocarbono indicó que tenía unos 5.300 años. Era Ötzi, el Hombre de Hielo.

Ötzi vivió antes de que se construyeran las pirámides egipcias, cuando el uso de herramientas de metal apenas empezaba a extenderse. Aun así, los científicos pudieron ver los tatuajes de su piel, identificar su última comida y ubicar la punta de flecha que lo mató, todavía incrustada en la espalda.

Un congelador que dejó de funcionar

Un estudio de 2025 indicó que los glaciares, sin contar las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida, perdieron en promedio unos 270.000 millones de toneladas de hielo por año entre 2000 y 2023, con un ritmo mayor en la última década. También se derriten otros tipos de hielo, como los campos perennes. Como el hielo estático no se desliza ladera abajo, preserva los objetos sin aplastarlos.

"En los últimos 20 años, debido al deshielo, han salido a la luz miles de artefactos", afirmó Espen Finstad, director del programa noruego de arqueología glacial "Secretos del Hielo". "Es un gran congelador histórico, y el congelador ya no funciona", agregó.

Ötzi y la vida cotidiana

Según Andreas Putzer, arqueólogo del Museo Arqueológico del Tirol del Sur, en Bolzano, donde está Ötzi, el hallazgo permitió ver por primera vez cómo se vestía la gente de ese período. El hacha provenía de la Toscana, a cientos de kilómetros, lo que sugiere que las comunidades comerciaban.

Los análisis genéticos aportaron la primera evidencia de infección por Helicobacter pylori, bacteria que puede causar úlceras, en un individuo prehistórico. Tras descifrar su genoma en 2012, se supo que probablemente tenía ojos marrones, intolerancia a la lactosa, grupo sanguíneo O, artritis y alto riesgo cardiovascular. Un análisis de 2023 sugirió que su piel era más oscura de lo creído y que tenía predisposición a la calvicie. Según Putzer, la investigación continúa.

Un bosque y un paso vikingo

En las Montañas Rocosas de Estados Unidos, un equipo halló un bosque de pinos de corteza blanca de más de 5.000 años, según la datación por radiocarbono. La madera aún era amarilla y "todavía olía fuertemente a pino", dijo Craig Lee, arqueólogo de la Universidad Estatal de Montana y coautor del artículo. Hoy no hay árboles similares en la zona, lo que sugiere que el clima fue mucho más cálido.

En Noruega, el retroceso del hielo reveló un antiguo paso vikingo. Julian Post-Melbye, del Museo de Historia Cultural de la Universidad de Oslo, dijo que se usaba "como una vía rápida y fácil para cruzar las montañas". Según Finstad, hay objetos de "al menos 2.000 años atrás": aparejos para caballos, fragmentos de esquís, caballos de carga muertos, guantes, zapatos, juguetes infantiles, recipientes de cera de abejas para velas y armas. "Esto es basura de alta calidad de la prehistoria", bromeó Post-Melbye, para quien la historia de las montañas noruegas ya incluye a artesanos, agricultores y niños.

Una carrera contra el tiempo

Los hallazgos corren riesgo al quedar expuestos. "Cuando los objetos se derriten del hielo, pueden tardar un día en desaparecer con el agua de deshielo", explicó Finstad, y una prenda puede secarse y salir volando. "Secretos del Hielo" busca artefactos desde que se descubrió el paso en 2011.

Lee sostuvo que un objeto orgánico hallado en superficie tras más de 10.000 años en el hielo equivale a "10.000 años de hielo perdidos". Post-Melbye advirtió que quizá sus hijos ya no vean glaciares ni campos de hielo en esas montañas. Finstad dijo: "Quizás dentro de 20 años sea demasiado tarde".

Una lectura

La arqueología glacial muestra una paradoja: el mismo proceso que ofrece información inédita sobre el pasado la destruye con rapidez. Los propios investigadores plantean que la ventana es corta y que el rescate depende de llegar antes que el agua y el viento. Queda abierto cuántos objetos se pierden sin ser vistos y si habrá recursos para recuperarlos a tiempo.

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