El HSV llega al duelo de Copa con Eintracht Frankfurt diezmado por las lesiones
Tras la derrota 1-0 en Paderborn, Merlin Polzin pierde a dos titulares más y ve limitado su recurso de la flexibilidad táctica.

El Hamburgo (HSV) enfrenta este martes a Eintracht Frankfurt por la Copa de Alemania (DFB-Pokal) con varias bajas importantes. El domingo volverá a visitar a ese mismo rival, por la liga. El técnico Merlin Polzin, que al comienzo de la temporada resolvió los problemas del equipo con variantes tácticas, ahora se encuentra con un plantel con huecos.
Un plan que dejó de funcionar
Al inicio del campeonato, Polzin y su colaborador Loïc Favé buscaron cerrar el hueco que el equipo dejaba en el centro del campo. Con dos mediocampistas defensivos (Nicolai Remberg y Sambi Lokonga) y un solo delantero que presiona (Yussuf Poulsen), los rivales que jugaban por el medio lo encontraban vulnerable.
Cuando Remberg se lesionó en Hoffenheim, el entrenador ensayó otras variantes. En el 1-0 ante el Stuttgart armó un mediocampo con jugadores fuera de su posición habitual: Miro Muheim, Martin Adeline y Bilal Nadir. También movió a Fábio Vieira al ataque junto a Poulsen, para darle más estabilidad al centro y organizar la presión alta.
El sábado, en Paderborn, ese esquema falló por primera vez desde el arranque con tres derrotas. Según la crónica, el equipo careció de ballesta defensiva firme y de contraataques filosos: tuvo poca posesión y poca llegada al arco. Ese día jugaron seis futbolistas nuevos en el once inicial, lo que, para el medio, volvía poco sorprendente que se cortara la racha de tres victorias seguidas.
Las ausencias
Polzin no cuenta con el capitán Remberg, con el zaguero Nicolas Capaldo ni con su reemplazante, Jordan Torunarigha. Desde el sábado se sumaron las lesiones de Vieira y Nadir. Lokonga, considerado imprescindible en la primera parte de la temporada, se recupera de a poco, igual que el danés Albert Grønbæk.
Sin dramatismo en el club
En Hamburgo no cunde el pánico. El club armó a propósito un plantel amplio y asumió riesgos financieros en el verano para tener respaldo en puestos clave. Entre los refuerzos figuran Zakaria El Ouahdi y Kofi Amoako, cuyo valor de mercado ya supera con claridad lo que costaron.
La pretemporada incluyó trabajo sobre la variabilidad táctica, y el equipo cambia de forma durante los partidos, como ocurrió en Hoffenheim. La cultura que impulsa Polzin consiste en nombrar las debilidades, aceptar las derrotas y evitar excusas. Poulsen y el arquero Daniel Heuer Fernandes fueron críticos con la actuación en Paderborn, sin apuntar a compañeros ni dejar mal parado al técnico.
Para el martes, Amoako podría jugar de nuevo como único “seis” en un 3-4-2-1, detrás de un Lokonga ya recuperado. Grønbæk podría volver como ofensivo junto a Poulsen o por detrás de él.
Una lectura
El caso muestra el límite de la ingeniería táctica: los esquemas alternativos compensan hasta cierto punto, pero no reemplazan a los jugadores. Si el equipo queda por debajo de su nivel mínimo, el tramo final de la primera rueda podría complicarse. La profundidad del plantel, pensada para este otoño, tendrá dos exámenes seguidos ante el mismo rival, y habrá que ver si la recuperación de Lokonga y Grønbæk alcanza.
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