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Domingo 25 de octubre de 2026

El mar Negro, la ruta marítima más letal del mundo este año

Más de 570 buques fueron atacados y al menos 40 marinos murieron en 2026, más que los 24 muertos confirmados en el estrecho de Ormuz. La escalada entre Rusia y Ucrania ya golpea al comercio de granos y petróleo.

Redacción

· 4 min de lectura

El mar Negro, la ruta marítima más letal del mundo este año
Imagen · Financial Times

El mar Negro se convirtió en la zona más mortífera del planeta para los marinos mercantes. Según la empresa de seguridad marítima Ambrey y la Organización Marítima Internacional, más de 570 embarcaciones fueron alcanzadas este año y murieron al menos 40 tripulantes. En el estrecho de Ormuz, que concentra más atención mundial, hubo 24 muertes confirmadas. Algunas estimaciones sitúan los ataques en el mar Negro en más de seis veces los del Golfo. En ambos casos, el registro de ataques es incompleto, por lo que la magnitud real es difícil de establecer.

Una escalada sin precedentes

Entre julio y septiembre fueron atacados unos 387 buques, más de cinco veces los del trimestre anterior, según Ambrey. En el tercer trimestre el promedio superó los cuatro ataques diarios. «Es otro juego completamente distinto. Nunca vi algo así», dijo Bridget Diakun, de Lloyd’s List Intelligence.

Parte del salto se explica por una campaña ucraniana con drones contra naves rusas, que empezó para cortar el suministro de diésel desde Crimea y se extendió al estrecho de Kerch. En septiembre, el comandante Robert Brovdi afirmó que Kiev había golpeado más de 300 embarcaciones rusas en 11 semanas, incluidos buques cisterna sancionados y graneleros con cereal ruso.

Rusia respondió intensificando los ataques a barcos que llegan a puertos ucranianos, y los sostuvo aun cuando los ucranianos bajaron el ritmo: según Ambrey, fue responsable de cerca del 90% de los ataques de los últimos 45 días. El puerto de la Gran Odesa recibió menos de 10 barcos el mes pasado, frente a unos 400 en julio, según el operador TIS.

El 15 de octubre, dos drones golpearon al buque químico Wine Trader, fondeado frente a la costa rumana a la espera de cargar en Moldavia. Esa misma noche fue alcanzado el Yara J, cerca de la entrada del canal de Sulina. El jueves, las autoridades rumanas informaron de otro petrolero atacado, con tres marinos desaparecidos y uno muerto. El presidente rumano, Nicușor Dan, acusó a Rusia de escalar la guerra en el borde del territorio de la OTAN.

Ataques más letales

Según el analista de Ambrey Tomas Alexa, Ucrania antes apuntaba a colectores de carga, la sala de máquinas o el timón; ahora, como Rusia, ataca puentes y alojamientos, lo que eleva las bajas. «Si se golpea dos veces el área de alojamiento en el mismo lugar, la intención es matar», sostuvo Salvatore Adorno, de Sicilship, gestora del Wine Trader.

A mediados de septiembre, el Joint War Committee extendió el nivel de riesgo más alto a casi todo el mar Negro, salvo las aguas territoriales de Rumania, Bulgaria y Turquía. Pero esas zonas también fueron atacadas, y hasta las navieras más resistentes revisan operar en el fondeadero de Sulina y la costa búlgara.

Seguros, viejos buques y tripulaciones precarias

Aseguradores consultados por el FT indicaron que el seguro de guerra puede llegar al 15% del valor del casco, casi el doble que en el Golfo. Eso empuja a usar barcos de hasta 50 años, con pocas alternativas de comercio y, según el consultor Deha Aydin, «un alto riesgo de detención» en puertos europeos. Muchos operan fuera de acuerdos sindicales.

La Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF) informó que tripulantes que pidieron bajarse fueron advertidos de que debían compensar a la empresa. Su secretario general, Stephen Cotton, dijo que la mayoría proviene de países como Siria, Egipto, Azerbaiyán y Benín «porque están más desesperados por cobrar». Contratos de marinos sirios vistos por el diario muestran pagos desde 800 dólares mensuales, que se duplican por día en zona de guerra, y una indemnización a familiares de entre 25.000 y 50.000 dólares en caso de muerte, según el rango.

El bangladesí Mahfuzul Islam Plabon, que estaba en un petrolero alcanzado por un dron marino ucraniano hace un año, dijo que no volvería «sin importar cuánto dinero ofrezcan». Cobraba 40 dólares extra por día. Oleg Grygoriuk, del sindicato ucraniano de trabajadores del transporte marítimo, calificó navegar allí y recalar en puertos ucranianos como «casi suicida».

Efectos sobre el comercio de granos

Las exportaciones agrícolas ucranianas por mar cayeron a 1,4 millones de toneladas en agosto, un 75% menos que antes de la guerra, según el ministerio de Agricultura. El ministro Taras Vysotskyi dijo que los puertos menores del Danubio no pueden aprovechar su capacidad por los ataques constantes. Andrii Verevskyi, de Kernel, advirtió que el mayor riesgo se sentirá «en los campos la próxima primavera», porque los pequeños y medianos agricultores podrían no tener dinero para sembrar.

Rusia desvía granos por el Báltico y Vladivostok, rutas más caras; las cargas desde puertos del mar Negro y Azov fueron de 201.000 toneladas en septiembre, una sexta parte del mes previo, según IFCHOR Galbraiths. Un ejecutivo de una comercializadora contó que Indonesia, que reservó gran parte de sus compras a Rusia, ya recurre a proveedores australianos.

Una lectura

Los hechos describen una guerra comercial en el mar donde ambos bandos descubrieron el valor de cortar rutas, y los costos recaen sobre tripulaciones de países pobres y sobre compradores de alimentos lejanos. Andrii Klymenko, del Black Sea Institute of Strategic Studies, dijo que es «ingenuo» esperar un alto el fuego marítimo y que la guerra «escalará y se ampliará», salvo una intervención de la OTAN, que considera muy improbable, aunque el Parlamento Europeo pidió una operación naval de la UE. Queda por ver si los ataques en aguas de Rumania y Bulgaria, países de la OTAN y la UE, cambian ese cálculo.

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