El Movimiento 17 de Octubre cambia la estrategia y Italia refuerza la seguridad
Tras los disturbios de Milán, el movimiento anuló las plazas anunciadas y comunicará los puntos de encuentro media hora antes. El Gobierno respondió con un decreto y más fuerzas desplegadas en varias ciudades.

El Movimiento 17 de Octubre (M1710) anunció que las plazas convocadas para este sábado 24 de octubre quedaron anuladas y que cambiará la forma de movilizarse. En Milán, el encuentro previsto en la piazza Duomo ya no se hará; los puntos reales se conocerán recién a las 14.30. La decisión alcanza también a la piazza Nettuno, en Bolonia, y a otras plazas ya anunciadas.
La táctica del movimiento
Según el comunicado difundido en redes, en cada ciudad se darán a conocer tres puntos de concentración distintos, solo media hora antes. Cada grupo deberá ir al más cercano, sin coordinación central. A las 15.30 se comunicará la plaza final, adonde confluirán los tres cortejos. «Tres ríos que confluyen en uno», resume el texto, que remite a la consigna «be water».
El movimiento explicó que busca no ofrecer blancos y evitar que la plaza se convierta en «un recinto». Surgió después de los disturbios y saqueos que sacudieron Milán el 17 y el 18 de octubre. Convoca contra el costo de vida; en Turín, además, hay una marcha contra el rearme.
La respuesta del Gobierno
El martes 20 de octubre, el Consejo de Ministros aprobó un decreto de seguridad. Crea el delito de violencia organizada en manifestaciones públicas, con hasta cinco años de cárcel, amplía la detención preventiva y suma 500 militares para Milán. El M1710 lo calificó como «un puñetazo autoritario» y sostuvo que tiene una dureza que no se veía «desde la época del fascismo».
El ministro del Interior, Matteo Piantedosi, dijo desde Treviso: «Hemos planificado todo lo que era planificable». Habló de dispositivos reforzados no solo en Milán, sino también en otras ciudades, con Roma en primer lugar. Se intensificó el monitoreo de chats y redes sociales.
Dispositivos en las ciudades
En Roma, un comité técnico presidido por el jefe de policía, Roberto Massucci, definió una estrategia de «saturación»: controles, incluso preventivos, en el centro histórico, los accesos desde la periferia y el metro. Habrá más de mil efectivos, drones y aeronaves de Policía y Carabineros. También se vigila a posibles infiltrados y a grupos ultras que podrían organizar contramovilizaciones. Hay dos manifestaciones con preaviso formal y otras anunciadas por el movimiento.
En Milán, la atención estará en las estaciones, para frenar la llegada de manifestantes de otras ciudades lombardas, y en los sitios políticos y de lujo. La tienda Rinascente cerrará a las 15. El alcalde, Giuseppe Sala, pidió «evitar la psicosis de cerrar los negocios». Luigi Ferrario, presidente de la asociación de comerciantes de corso Buenos Aires, dijo que las persianas seguirán arriba: «No cedemos al miedo».
El fin de semana pasado hubo en Milán más de 300 personas detenidas, en su mayoría menores, y unos cincuenta arrestos. Según el relato, los jóvenes fueron convocados por TikTok. Protección Civil montó un centro de identificación de menores en un cuartel de la policía y unos diez fiscales quedaron en reserva.
En Turín, el prefecto Donato Cafagna reforzó la vigilancia porque las protestas no fueron comunicadas. Prohibió en zonas delimitadas el consumo de bebidas en vidrio y latas, y la tenencia de cascos, máscaras, pasamontañas, fumígenos y objetos contundentes. En Florencia, el comité provincial acordó prevención y coordinación. La embajada de Estados Unidos en Roma emitió una alerta y pidió a sus ciudadanos evitar las protestas.
Una lectura
La convocatoria sin lugar fijo busca neutralizar un esquema de seguridad basado en anticipar y cercar. Los dispositivos, a su vez, apuntan a controlar también el espacio virtual. Queda abierto cuántas personas responderán y si la dinámica fluida logra esquivar los controles sin derivar en nuevos incidentes. También si el nuevo decreto agrava la tensión o la contiene.