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Domingo 25 de octubre de 2026

El Roadster volador de Tesla divide aguas entre el desdén y la visión

La presentación del nuevo Tesla Roadster, con una versión a reacción, generó burlas en Alemania y también defensas de la apuesta de Elon Musk por lo improbable.

Redacción

· 2 min de lectura

El Roadster volador de Tesla divide aguas entre el desdén y la visión
Imagen · Frankfurter Allgemeine

Tesla presentó su nuevo Roadster, con una versión "de propulsión a chorro" que, según el planteo, apunta a volar, y la reacción en Alemania no se hizo esperar. Apenas circularon las imágenes, el público aficionado dio por perdida a la industria automotriz alemana, mientras que Richard Gaul, ex jefe de comunicación de BMW, relativizó el anuncio: lo calificó de "toll für den Zirkus" (algo así como "genial para el circo") y de "völlig sinnlos für ein normales Auto" ("totalmente sin sentido para un auto normal").

Dudas sobre el producto

Las dudas son razonables. El Roadster llega con años de atraso respecto de lo prometido y difícilmente se vea en las calles con esta configuración, y mucho menos en el aire. Tesla no comunicó el precio, pero sí acepta anticipos. Para la versión con motor a reacción se mencionan hasta 250.000 euros.

Políticos y redes

El debate llegó a la política. El ex ministro de Salud alemán Karl Lauterbach comparó en X, la red de Musk, el Roadster volador con el nuevo eléctrico económico de Citroën, la "Ente" eléctrica. Sostuvo que el "auto cohete" grotesco no tendrá peso en el tránsito, que solo podrían pagarlo millonarios y que la industria alemana ya no tiene nada que temer de Tesla.

Un usuario le respondió con una analogía histórica: también el carruaje fue útil y accesible, y el caro automóvil de Bertha Benz no iba a tener peso en el tránsito, ni la industria de carruajes nada que temer. La historia, recordó, terminó de otra manera.

Una lectura

El episodio muestra dos formas de medir a Tesla: por lo que puede venderse hoy o por la ambición que proyecta. Las críticas tienen base en los hechos: demoras, ausencia de precio y un auto que difícilmente llegue así a la calle. Pero la burla, por sí sola, no refuta una apuesta; no todo proyecto de Musk se concreta, aunque algunos sí. Queda abierto si el Roadster llegará a producirse, a qué precio y con qué prestaciones, y si la industria alemana lo toma como espectáculo o como señal.

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