Flávio Bolsonaro acusa al PT de votar contra el saneamiento básico
En el último debate antes del balotaje del domingo 25 de octubre, el candidato del PL prometió cobertura del 90% para 2033. Lula respondió con críticas a su historial ambiental.

Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL), acusó a la bancada del Partido de los Trabajadores (PT) de haber votado contra el marco legal del saneamiento básico y prometió una cobertura superior al 90% en 2033. Lo hizo en el último debate presidencial, emitido el viernes 23 de octubre de 2026 desde los estudios de TV Globo, en Río de Janeiro, a dos días de la segunda vuelta.
Saneamiento y acusaciones cruzadas
El último bloque del debate se dedicó a la región norte. El sorteo le dio a Bolsonaro el primer turno, y abrió con el saneamiento. Citó que cerca de 90 millones de brasileños no tienen alcantarillado en sus casas y que otros 40 millones carecen de agua tratada.
Según explicó, el marco legal buscaba atraer inversión para que más del 90% de la población accediera a ambos servicios en 2033. Y apuntó contra su rival: «¿Sabe quién votó contra eso en el Congreso Nacional? La bancada del PT». Luego preguntó: «¿Por qué ustedes están en contra de llevar agua y alcantarillado tratado a los más pobres?».
Lula da Silva, candidato del PT, respondió con ironía. Sostuvo que su rival no conoce Brasil y que la única imagen que tiene del estado de Amazonas es la de su padre riéndose mientras imitaba a una persona asfixiada sin oxígeno, en alusión a la crisis sanitaria de Manaos. Invitó a buscar en internet lo que su gobierno hizo en la región en los últimos 24 años, con más inversión en salud, puertos, aeropuertos y carreteras.
Para reforzar su conocimiento del territorio, Lula recordó que en 1989, en su primera campaña, recorrió 91.000 kilómetros en autobús, barco y tren. Le sugirió a Bolsonaro estudiar y visitar la Amazonía. Este replicó: «¿Quién gobierna Brasil, usted o Google? ¿No sabe responder nada?».
Promesas para el norte
Bolsonaro le ofreció al gobernador electo de Pará, Daniel, acompañar el mayor programa de saneamiento de Belém. Dijo haber visto de cerca aguas servidas a cielo abierto y familias acostumbradas al olor. A los habitantes de Altamira, sobre la Transamazónica, les prometió asfaltar la ruta que, a su entender, el gobierno actual mantiene de tierra por culpa de los órganos ambientales.
También afirmó que la Zona Franca de Manaos es «sagrada e intocable», que la ampliará, incluso para atraer centros de datos, y que usará el gas de la región para producir fertilizantes y reducir las importaciones. A los pueblos indígenas les garantizó autonomía para decidir sobre sus tierras.
La respuesta ambiental de Lula
Lula recordó a un ministro de medio ambiente que, según dijo, proponía abrir las tranqueras y pasar por encima de indígenas y quilombolas, con una Amazonía desprotegida. Agregó que la administración anterior anuló el Fondo Amazonía y que su gobierno lo reactivó.
Cerró con el argumento de la economía verde: la selva en pie, con vigilantes que cuiden las tierras, puede generar mucho más dinero que la selva talada, más incluso que plantar o criar ganado. Y le aconsejó a su rival hablar con respeto, porque, dijo, el pueblo está cansado de las bromas.
Una lectura
El intercambio mostró dos ejes para la región norte: infraestructura y servicios básicos de un lado, protección ambiental y memoria de la gestión sanitaria del otro. Quedan sin precisar el financiamiento de las promesas y la postura del PT sobre el marco legal más allá de la acusación. Con el balotaje a horas, la pregunta es cuánto pesan estos temas regionales en el voto final.
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