Flávio Bolsonaro desiste de anular el balotaje, pero demandará a Lula por abuso de poder
El candidato derrotado se propone liderar la oposición sin admitir la victoria de Lula, mientras su partido reconoce el resultado proclamado por el Tribunal Superior Electoral.

Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL), ya no pedirá la anulación del balotaje del domingo en Brasil, en el que perdió ante el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Anunció, en cambio, una demanda contra su rival por "abuso de poder".
"Para resistir al caos, voy a organizar la oposición. Tenemos mayoría en el Senado y en la Cámara", dijo el senador en un video difundido este lunes, en el que evitó reconocer la victoria de Lula.
El partido reconoce el resultado
El presidente del PL, Valdemar Costa Neto, fue más lejos en un comunicado: "Reconocemos el resultado presidencial proclamado por el Tribunal Superior Electoral (TSE), pero entendemos que las dudas y cuestionamientos planteados deben ser debidamente aclarados en el marco de un debate político equilibrado y democrático".
El texto recuerda que Bolsonaro ganó la primera vuelta por 2,2 millones de votos, pero sostiene que "en la segunda vuelta el resultado fue diferente, en un escenario marcado por medidas fuertemente electoralistas, con impacto económico y social". Menciona la "ampliación significativa del gasto público en beneficios sociales en vísperas de la votación" y plantea dudas sobre sus efectos en un proceso electoral justo.
Con el 100% de los votos escrutados por el TSE, Lula obtuvo el 51,7% y Bolsonaro el 48,2%. La diferencia supera los 4 millones de votos.
De la anulación a la demanda
La noche del domingo, Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, se había negado a reconocer los resultados y había anunciado que pediría anular la votación. Alegó un cambio de las "reglas del juego": Cristiano Zanin, magistrado del Tribunal Supremo nombrado por Lula, autorizó extender el horario de votación tras denuncias de que los autobuses de las redes de transporte público de ciudades como Salvador y São Paulo no alcanzaban para trasladar a los votantes.
Según The Washington Post, acusar de abuso de poder al ganador es una maniobra frecuente entre los candidatos derrotados y rara vez prospera en los tribunales. Analistas consultados por BBC Brasil ya habían considerado improbable que prosperara el pedido de nulidad por la diferencia de votos. Señalaron además que lo debilitaba el hecho de que su propio equipo de campaña había solicitado una prórroga de la votación por las fuertes lluvias en el sur del país, una región de tendencia conservadora.
Una lectura
El giro desplaza la disputa del resultado al terreno de las condiciones de la campaña. Permite a Bolsonaro mantener la tensión sin desafiar la proclamación del TSE, algo que su propio partido ya aceptó. Queda por ver si la demanda llega a presentarse con pruebas concretas, cómo la reciba la Justicia electoral y si la oposición, que dice tener mayoría en ambas cámaras, logra ordenarse detrás de su liderazgo.
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