Grundsicherung: cuatro meses después, los problemas de los Jobcenter siguen
Un comentario del diario alemán Bild sostiene que la reforma que reemplazó al Bürgergeld por la Grundsicherung casi no cambió el trabajo diario de las oficinas de empleo. Reclama un segundo paquete de medidas contra el abuso.
Hace poco más de cuatro meses que en Alemania rige la Grundsicherung (ingreso básico de subsistencia) en lugar del Bürgergeld (subsidio ciudadano). Según un comentario publicado por el diario Bild, los empleados de los Jobcenter, las oficinas de empleo que gestionan la ayuda, casi no perciben mejoras en su tarea cotidiana.
Los problemas que describen
De acuerdo con el comentario, los trabajadores de esas oficinas relatan casos de solicitantes con un Rolex de oro, citas perdidas a propósito y falta de herramientas para actuar con firmeza. El autor concluye que los viejos problemas persisten y pregunta dónde está el cambio de sistema prometido.
El costo y el reclamo
El texto señala que el Gobierno federal presupuestó este año unos 51.000 millones de euros para esta prestación, que según su cálculo equivale a más de 1.000 euros por contribuyente. Sostiene que quien financia el sistema tiene derecho a que el dinero llegue solo a quienes lo necesitan y no a quienes, afirma, se aprovechan de la ayuda.
Frente a eso, pide que el Gobierno avance con el segundo paquete de reformas que prometió: controlar los patrimonios con más rigor, cruzar mejor los datos entre organismos y dotar a los Jobcenter de medios eficaces contra el uso indebido.
Una lectura
Se trata de una postura editorial, no de un balance oficial: las situaciones descriptas provienen de relatos de empleados y no se aportaron cifras sobre su frecuencia ni sobre el fraude real. Queda abierto qué incluirá el segundo paquete, cuándo llegará y si los controles patrimoniales y el cruce de datos que se reclaman alcanzarán para modificar la práctica en las oficinas.
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