Hoffenheim vence 3-0 a Leverkusen y llega al gol 1.000 en la Bundesliga
Andrej Kramaric convirtió de penal el tanto histórico del club en un partido que se definió en los minutos finales. Leverkusen se quedó sin goles por primera vez en la temporada.

La TSG Hoffenheim ganó 3 a 0 (0 a 0 en el primer tiempo) como local frente a Bayer Leverkusen, cortó la racha goleadora de Patrik Schick y festejó el gol número 1.000 de su historia en la Bundesliga. Fue, además, su cuarta victoria de la temporada.
El tanto histórico lo marcó Andrej Kramaric, que entró desde el banco y convirtió un penal a los 79 minutos. Después llegaron los goles de Alexander Prass (89) y Max Moerstedt (90+6). Leverkusen, igual que Schick, no convirtió por primera vez en este campeonato.
Un partido parejo hasta el final
Con 27.378 espectadores en Sinsheim y mucha lluvia, el juego tuvo pocos momentos de peligro. El árbitro Daniel Siebert debió ser reemplazado por Robert Hartmann tras 45 minutos por una lesión.
Hoffenheim empezó mejor: Adam Hlozek cabeceó alto a los 2 minutos y más tarde pegó en el palo, mientras que Fisnik Asllani (12) se encontró con el arquero Mark Flekken. El ataque de Leverkusen, que con Carlos Martínez había marcado al menos dos goles en cada uno de sus primeros diez partidos oficiales, no encontró ideas. Moussa Diaby, reemplazado por un problema en el muslo, pasó inadvertido en sus 40 minutos, y Schick desperdició la única chance clara que le sirvió Ibrahim Maza.
Ambos técnicos, Christian Ilzer y Martínez, rotaron mucho por el calendario de la Europa League. Hoffenheim había vencido 3 a 0 a Olympique de Lyon y Leverkusen, 2 a 0 a OFI Creta con dos goles de Jonas Hofmann, que arrancó en el banco.
Penal, expulsión y golpe
Tras revisar las imágenes en video, Hartmann sancionó penal por una falta de Edmond Tapsoba sobre Asllani, y Kramaric lo cambió por gol. Con el 2 a 0, Prass vio la doble amarilla por sacarse la camiseta al festejar.
Antes del tercero hubo un choque de cabezas entre Moerstedt y Loic Badé en el círculo central. Ambos quedaron minutos en el césped y Badé, aturdido, salió en camilla. Moerstedt igualmente convirtió el último gol.
Lectura
El resultado frena a un Leverkusen que venía con paso firme hacia la cima, aunque la rotación por la competencia europea pudo pesar. Para Hoffenheim, que también goleó en Europa, el triunfo muestra una semana de buen nivel. Queda por ver el estado de Badé tras el golpe y si Leverkusen recupera la eficacia ofensiva.
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