Ilija Srdanović, el cardiólogo sin partido que encabezó la lista ganadora en Serbia
La Lista Estudiantil obtuvo la mayoría absoluta de las bancas en las elecciones parlamentarias del domingo. Su candidato principal, un cardiólogo de Novi Sad, todavía no definió si seguirá en política.

Ilija Srdanović fue el primer candidato de la Lista Estudiantil, que ganó una mayoría absoluta de los mandatos en las elecciones parlamentarias de Serbia del domingo. Sin embargo, su futuro político es incierto: como cabeza de lista fue, en el mejor de los casos, un primero entre iguales.
La Lista Estudiantil no es un partido y no tiene jefe ni presidente. Sus 250 candidatos fueron elegidos por estudiantes en asambleas plenarias de las facultades de las universidades del país, cerradas al público.
Un rostro sin fama previa
Antes de que los estudiantes lo eligieran, mediante un procedimiento que desde afuera solo se puede reconstruir de forma vaga, Srdanović era conocido, quizá, entre los pacientes cardíacos de su ciudad, Novi Sad, pero no para el público general. Fue deliberado, por razones ideológicas y prácticas: para evitar los ataques y las campañas de difamación de la poderosa maquinaria mediática del presidente Aleksandar Vučić, el movimiento estudiantil evitó crear estructuras jerárquicas. No tiene un rostro individual.
Srdanović nació en 1970, por lo que conserva memoria directa de la Yugoslavia que se disolvió en 1991. Su posición política es difícil de precisar incluso después de semanas de campaña. Rechazó una invitación de Vučić a un debate televisivo con el argumento de que tenía cosas mejores que hacer: "Hablo con los ciudadanos sobre sus problemas, igual que los demás candidatos de la Lista Estudiantil".
"Nosotros tenemos profesiones"
Durante la campaña cultivó la imagen de que no es un político profesional. Se tomó las vacaciones anuales para hacer campaña y le dijo a una periodista de la revista austríaca Profil que el lunes posterior a la elección volvería a trabajar al hospital con normalidad. Según dijo, eso distingue a los candidatos de la lista de Vučić: "Nosotros tenemos profesiones, él en cambio fue político toda su vida".
Una decisión pendiente
El mensaje resulta atractivo en tiempos en que muchos desconfían de los políticos de carrera. Pero Serbia no puede gobernarse como actividad secundaria, y Srdanović deberá elegir entre seguir como cardiólogo en Novi Sad o convertirse en motor de las reformas desde Belgrado. Es posible, además, que las asambleas estudiantiles terminen decidiendo por él. Queda abierto cómo funcionará en el poder una fuerza sin jefe ni estructura jerárquica visible, y quién hablará en su nombre.
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