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Domingo 25 de octubre de 2026

Inglaterra: la mayoría de los geriátricos nunca fue inspeccionada o lleva años sin evaluación

Un análisis de la Homecare Association indica que el regulador de salud y cuidados está muy atrasado, lo que pone en duda la promesa de Andy Burnham de arreglar un sistema "roto".

Redacción

· 3 min de lectura

Inglaterra: la mayoría de los geriátricos nunca fue inspeccionada o lleva años sin evaluación
Imagen · Financial Times

La Care Quality Commission (CQC), el organismo que regula la salud y los cuidados sociales en Inglaterra, no inspeccionó ni actualizó la calificación de casi el 70% de los geriátricos y del 83,5% de los servicios de cuidado domiciliario y otros servicios no residenciales desde 2022 o antes. El dato surge de un análisis de la Homecare Association, una cámara del sector, que define como desactualizada a una calificación publicada hace cuatro años o más.

Según el mismo análisis, en mayo de este año el 36,9% de los servicios comunitarios de cuidado en Inglaterra no tenía calificación, y el 46,6% había sido evaluado por última vez entre cuatro y diez años atrás.

Una promesa en duda

El atraso cuestiona, según los expertos, la promesa del primer ministro Andy Burnham de arreglar un sistema de cuidados "roto". Burnham prometió crear un Servicio Nacional de Cuidados que brinde atención personal con "principios del NHS", el sistema público de salud. La baronesa Louise Casey prepara el plan, previsto para el próximo verano boreal. Burnham había advertido que, si se sigue así, "el cuidado social roto romperá también al NHS".

Martin Green, titular de Care England, que representa a los operadores de geriátricos, sostuvo que un "regulador al día que inspire confianza" es "un pilar fundamental de cualquier sistema nacional de cuidados", y agregó: "No lo tenemos".

Jane Townson, directora de la Homecare Association, contó que algunos miembros esperaron más de cinco años por una primera inspección y otros más de siete por controles posteriores, de modo que las familias quedan sin datos confiables de seguridad. "No tiene sentido prometer un Servicio Nacional de Cuidados sin asegurar que la gente pueda confiar en la calidad y seguridad de la atención", afirmó.

Un sector mayormente privado

La frecuencia de inspección es algo mayor en los geriátricos que en el cuidado comunitario, que incluye atención domiciliaria y apoyo por discapacidad de aprendizaje o salud mental. Pero los prestadores comunitarios crecieron con rapidez a medida que cerraban residencias.

Según la consultora LaingBuisson, los prestadores con fines de lucro concentran el 85% de los geriátricos para adultos mayores en el Reino Unido; los sin fines de lucro, el 11%, y los municipios y el NHS, el 4%. Julian Evans, de Knight Frank, calificó la falta de evaluaciones de "estado de cosas escandaloso" y dijo que el problema se agravó por el abandono de inspectores especializados en áreas como salud mental y atención a mayores.

Un regulador criticado

La CQC, creada en 2009, depende del Departamento de Salud y Atención Social. En 2024, el entonces ministro de Salud Wes Streeting dijo que no era "apta para su función", tras una revisión de Penny Dash, presidenta del NHS England, que detectó "fallas internas significativas" y advirtió que los prestadores esperaban demasiado para actualizar sus calificaciones. El año pasado, otra revisión halló una reorganización mal ejecutada, con el fracaso en el diseño y la implementación de un nuevo sistema informático de 100 millones de libras.

Pese a esto, su carga crecerá: el gobierno anunció este mes que supervisará el mercado privado de evaluaciones de TDAH y autismo.

Chris Badger, inspector jefe de cuidado social adulto de la CQC, afirmó que el organismo hizo "un fuerte progreso" y que realiza un 75% más de evaluaciones por mes que en marzo del año pasado. "Sin embargo, sabemos que hay que hacer más para dar una imagen precisa y actualizada de la calidad del cuidado, y eso sigue siendo un foco clave", agregó.

Una lectura

El aumento de inspecciones mensuales convive con un rezago acumulado de años, y no se precisó cuánto tardaría en cerrarse. Con un sector mayoritariamente privado y un regulador al que se le suman tareas, la reforma de Burnham dependerá de que haya información confiable sobre la calidad del servicio. Habrá que mirar si el plan de Casey incluye cambios en la inspección.

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