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Martes 27 de octubre de 2026

Israel vota con participación récord en una elección que define el futuro de Netanyahu

Más del 31% del padrón había votado al mediodía, la cifra más alta a esa hora desde 1977. El primer ministro enfrenta una contienda reñida con el ex jefe militar Gadi Eisenkot, en la primera votación nacional desde el ataque del 7 de octubre de 2023.

Redacción

· 3 min de lectura

Israel vota con participación récord en una elección que define el futuro de Netanyahu
Imagen · Clarin

Los israelíes votaron este martes en unas elecciones legislativas que definen si Benjamin Netanyahu sigue al frente del gobierno, con el país inmerso en guerras sin resolver y dividido sobre el carácter del Estado y quién debe liderarlo. Según el Comité Central de Elecciones, más del 31% había votado al mediodía, la participación más alta a esa hora desde 1977. Más de 7 millones de personas están habilitadas y, según reportes, decenas de miles viajaron desde el exterior para hacerlo.

Netanyahu se enfrenta a una coalición de partidos que busca desplazarlo. Los sondeos sugirieron una contienda reñida con su principal rival, Gadi Eisenkot, ex jefe militar y líder del partido Yashar.

Los dichos de los protagonistas

“Este es un momento muy conmovedor y trascendental”, dijo Netanyahu tras votar. Aseguró que los partidos árabes, que podrían decidir el resultado, “están recibiendo un apoyo masivo, verdaderamente masivo”, y pidió a sus simpatizantes que dejaran de lado la playa o la barbacoa para ir a votar.

Mansour Abbas, jefe del partido islamista Ra’am, afirmó: “Nuestro voto cambiará el gobierno”, y dijo esperar una participación superior al 70% en las comunidades árabes, que representan alrededor del 20% de la población. El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, advirtió que, si Netanyahu y sus aliados no ganan, “será el gobierno de Mansour Abbas”.

Eisenkot visitó antes de votar comunidades atacadas el 7 de octubre. “Si alguien en el gobierno tuviera un ápice de responsabilidad, empezaría la mañana aquí”, dijo. Pidió votar para deshacerse del “peor gobierno que Israel ha conocido” y señaló que la victoria no está asegurada: “estamos quizá en el día más crítico desde la fundación del estado”.

Su partido presentó una queja urgente por nueve incidentes con papeletas faltantes, dañadas o volteadas dentro de las cabinas, y habló de un intento de sabotaje “sistemático y deliberado”. El director general interino del comité electoral, Dean Livne, sostuvo que los reportes de irregularidades fueron muy inferiores a los de elecciones anteriores.

Qué está en juego

En Israel ningún partido obtuvo nunca mayoría absoluta. Puede ocurrir que ni la coalición religiosa y ultranacionalista de Netanyahu ni el bloque opositor reúnan los apoyos necesarios, lo que abriría semanas de negociaciones. Los partidos liderados por árabes israelíes podrían ser socios decisivos si otras fuerzas aceptan aliarse con ellos.

Dentro del país, la campaña giró sobre todo en torno a la seguridad. Fuera, pesan las críticas por la guerra en Gaza y por la violencia de colonos en Cisjordania. Según la fuente, el apoyo de la opinión pública estadounidense cayó con fuerza y socios europeos y de otras regiones impusieron sanciones. También hay tensión con Irán: Netanyahu advirtió que Teherán recibiría “un golpe devastador” si atacaba.

Los partidarios de Netanyahu lo ven como un estadista firme que guió al país en varias guerras y protege su identidad judía frente a un poder judicial al que consideran intervencionista. Sus críticos lo acusan de prolongar la guerra y la crisis de rehenes por razones políticas, de socavar la independencia judicial —mientras enfrenta un juicio por corrupción— y de sostener un sistema que exime del servicio militar a los ultraortodoxos.

Eisenkot es visto por sus seguidores como un líder con credenciales de seguridad sólidas y afectado personalmente por la guerra: su hijo y dos sobrinos murieron en Gaza. Los partidos que probablemente lo respalden prometieron mejorar la posición internacional de Israel, reclutar a hombres ultraortodoxos y reforzar la independencia judicial. Unos 330.000 jóvenes votaron por primera vez, muchos con el servicio militar por delante.

Una lectura

La alta participación, también en el electorado árabe, sugiere una votación movilizada por ambos bloques, pero no anticipa un ganador. Si el resultado es ajustado, el poder de decisión podría recaer en los partidos árabes, un escenario que ya se usa como argumento de campaña. Queda por ver si habrá una mayoría clara o un período de negociaciones, y cómo se resuelve el reclamo de Yashar por las papeletas.

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