Israel vota con una carrera ajustada entre Netanyahu y Eisenkot
Las elecciones se leen como un referéndum sobre el primer ministro más longevo del país, con el trauma del 7 de octubre y el servicio militar de los ultraortodoxos como ejes. Recién después del cierre de las urnas empezará la negociación para formar coalición.
Israel vota este martes en elecciones que se consideran un referéndum sobre Benjamin Netanyahu, el primer ministro que más tiempo estuvo en el cargo. Según los sondeos, la disputa con su principal rival, el excjefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot, está pareja.
Los israelíes no eligen personas sino partidos, que después arman alianzas para reunir una mayoría en el Parlamento, la Knesset. Ningún partido obtuvo nunca la mayoría por sí solo. Tras el cierre de las urnas, a última hora del martes, comenzará la puja entre fuerzas grandes y chicas para formar gobierno, y puede pasar semanas o incluso meses hasta que se nombre al nuevo primer ministro.
El peso del 7 de octubre
La campaña transcurrió bajo la sombra del ataque liderado por Hamás el 7 de octubre de 2023, en el que los milicianos mataron a 1.200 personas, en su mayoría civiles, y secuestraron a 251. Los votantes se concentraron en las fallas de seguridad de aquel día y en la carga que dejó la guerra sobre la sociedad, más que en la situación humanitaria en Gaza.
Según el Instituto Israelí de la Democracia, un centro de estudios de Jerusalén, alrededor del 68% de los judíos israelíes dice que su postura sobre el 7 de octubre es central para decidir su voto. Netanyahu se resistió a crear una comisión de investigación y mantiene un tono duro en todos los frentes, incluido Irán. Sus opositores apuntan a su responsabilidad en el colapso de seguridad y a sus intentos de eximir del servicio militar a los judíos ultraortodoxos.
Servicio militar y división religiosa
Con el país todavía en pie de guerra y con altos el fuego frágiles, cerca de una cuarta parte de los votantes judíos consultados por ese instituto ubicó el servicio militar obligatorio como factor clave. Las coaliciones de Netanyahu dependieron durante años de partidos ultraortodoxos que reclaman exenciones para los jóvenes que estudian textos religiosos. Eisenkot, que perdió a un hijo y a dos sobrinos en combates en Gaza, prometió terminar con esas exenciones de hecho.
Los candidatos
Compiten más de tres docenas de partidos y se espera que unos doce entren al Parlamento. Netanyahu, de 77 años, encabeza el nacionalista Likud, el mayor del país. Eisenkot, de 66, hizo cuatro décadas de carrera militar y lidera Yashar, de centro y principal partido opositor, tras ingresar a la política en 2022.
También figuran Naftali Bennett, de 54, exprimer ministro y antiguo colaborador de Netanyahu, que armó una lista conjunta con Yair Lapid; Itamar Ben-Gvir, de 50, ministro de Seguridad Nacional y líder de un partido de ultraderecha del oficialismo; y Yair Golan, de 64, exgeneral al frente de los Demócratas, de centroizquierda y favorables a un Estado palestino.
Los palestinos, casi ausentes
Los israelíes rechazan mayoritariamente un Estado palestino. Netanyahu acusó a sus rivales de querer crearlo con su lema "Derecha o Palestina". Sin embargo, ningún candidato importante propone retomar el moribundo proceso de paz, aunque la oposición criticó la violencia de grupos de colonos en Cisjordania. Mansour Abbas, líder de Ra'am, el primer partido árabe en integrar un gobierno, en 2021, centró su campaña en el delito en las comunidades árabes y nombró como adjunto a un político judío de la corriente principal para posicionarse como posible socio.
Tras votar, y después de informes de alta participación anticipada, Netanyahu pidió a sus seguidores que dejen sus planes y "acudan en masa a las urnas". Dijo: "No podemos dejar esta batalla en manos de la izquierda y de los partidos árabes, que buscan terminar con el Estado judío".
Repercusiones internacionales
La alianza con Estados Unidos fue puesta a prueba por la guerra sin resolver con Irán, que ambos países lanzaron juntos el 28 de febrero. Continúan las conversaciones regionales, mientras en Irán crece el temor a una vuelta a la guerra total. El presidente Donald Trump respaldó la semana pasada la reelección de Netanyahu. Las elecciones legislativas estadounidenses son en una semana e Israel tiene un lugar destacado en esas campañas.
La imagen de Israel cayó en buena parte del mundo por la guerra en Gaza. Netanyahu enfrenta una orden de arresto internacional, y organizaciones de derechos humanos y funcionarios de la ONU acusaron a Israel de genocidio, algo que el país rechaza con firmeza.
Una lectura
Con una votación pareja y un sistema que premia la capacidad de armar alianzas, el resultado de las urnas puede no definir quién gobierna. El peso de los partidos ultraortodoxos y la posibilidad de que Ra'am sea socio decisivo pueden inclinar la balanza. Queda abierto cuánto demorará la formación de gobierno y si el próximo gabinete podrá reparar la posición internacional de Israel.
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