Israel vota el martes con Netanyahu en riesgo de derrota
Tras unos 19 años en el poder, el primer ministro enfrenta unas elecciones que muchos israelíes llaman "la más importante de su vida". Aun si hay cambio de gobierno, la política exterior y de seguridad cambiaría poco, salvo en Cisjordania.
Israel elige parlamento el martes 27 de octubre, tres años después del ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023, y el primer ministro Benjamin Netanyahu, de 77 años, podría perder el poder tras unos 19 años en total al frente del gobierno. Muchos israelíes hablan de una "elección del destino" o de "la elección más importante de su vida".
La oposición le reprocha no haber tomado en serio las advertencias previas al ataque y no asumir responsabilidad personal por las fallas del gobierno y de los organismos de seguridad. Sus críticos también sostienen que aisló a Israel en el plano internacional.
Trump, el aliado que sigue
Netanyahu conserva un aliado de peso: el presidente estadounidense Donald Trump, de 80 años, que nueve días antes de la votación lo respaldó. Lo definió como un "gran primer ministro y guerrero y un socio aún más grande para la paz en la lucha contra la República Islámica de Irán".
El apoyo podría llegar tarde. Según la mayoría de las encuestas, los partidos oficialistas no alcanzarían los 61 escaños necesarios para la mayoría. Un sondeo de Lazar Research para el diario Maariv, publicado el viernes, le da al oficialismo apenas 48 bancas. Michael Oren, embajador israelí en Estados Unidos entre 2009 y 2013, dijo que el respaldo de Trump podría darle a Netanyahu un escaño más, y que "hace seis o siete meses habría tenido mucho más efecto". Según explicó, muchos israelíes están decepcionados con los resultados de la guerra contra Irán.
Qué cambiaría y qué no
Con el exjefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot, su rival con más chances, las diferencias son marcadas solo en algunos frentes.
Sobre Irán, ambos consideran legítimos los ataques militares para impedir que obtenga la bomba atómica. Netanyahu dijo que quiere derrocar al régimen de Teherán; Eisenkot juzga irreal un cambio de régimen forzado por la vía militar.
Sobre Gaza, los dos exigen desarmar a Hamas antes de que Israel se retire y no descartan nuevas operaciones militares. Eisenkot prometió terminar con el dominio de Hamas en 18 meses, ya sea con un plan mediado por Estados Unidos o por la fuerza. Ambos rechazan un Estado palestino.
Cisjordania es donde más se distancian. El gobierno de Netanyahu impulsó con fuerza la expansión de asentamientos, y sus socios de ultraderecha, el ministro de Finanzas Bezalel Smotrich (46) y el de Seguridad Itamar Ben-Gvir (50), piden anexar el territorio. Eisenkot rechaza la anexión y propone actuar con más dureza contra los puestos de avanzada ilegales y los extremistas judíos violentos.
Un resultado abierto
Según varias encuestas, el partido de Eisenkot, Yashar! ("¡Derecho!" o "¡Recto!" en hebreo, traducido en la prensa alemana como "¡Erguido!"), podría ser la primera fuerza, pero tampoco él tendría mayoría para formar gobierno. No está claro si la noche electoral definirá quién gobierna.
El escenario más probable parece ser el de una negociación larga para armar una coalición, con nuevas elecciones como peor desenlace. Aun si Netanyahu cae, la continuidad en Irán y Gaza sugiere que el cambio real se jugaría en Cisjordania y en la relación con los socios de ultraderecha.
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