Italia despliega más soldados en Milán ante nuevas protestas tras los saqueos
El gobierno de Giorgia Meloni enviará 500 militares adicionales y endurecerá las penas para menores que participen de los actos. Hay marchas convocadas en Roma, Milán y al menos otras siete ciudades.

Italia movilizó soldados a Milán ante las nuevas protestas previstas para este sábado 24 de octubre, una semana después de saqueos y enfrentamientos con la policía. La primera ministra, Giorgia Meloni, anunció un paquete de medidas que incluye el envío de 500 soldados adicionales y penas más severas para los menores de edad que participen de los actos. Los efectivos se suman a otros cientos que ya estaban en la ciudad.
Vigilancia y controles
Las autoridades usan drones y realizan verificaciones en estaciones de tren. También mantienen unidades de respuesta rápida y monitoreo en línea para frenar posibles incitaciones a la violencia.
La semana pasada, manifestantes rompieron vidrieras y se llevaron zapatillas y otros artículos deportivos en calles cercanas a la plaza del Duomo. Este sábado, los operativos se extenderán más allá del centro, por el temor a que los manifestantes se desplacen a otros barrios para evitar las zonas con fuerte presencia policial.
En Roma también se reforzó la seguridad: las autoridades bloquearon calles con comercios de lujo e intensificaron los controles. Una marcha contra la guerra debe comenzar a primera hora de la tarde en la Piazza della Repubblica, y hay inquietud por posibles infiltraciones de grupos violentos. Además de Roma y Milán, se convocaron manifestaciones en al menos otras siete ciudades.
Los convocantes y otras capitales
El recién formado "Movimiento 17 de Octubre" es el principal impulsor, junto con federaciones estudiantiles, sindicatos de base y coaliciones que rechazan el envío de fondos y ayuda militar a guerras internacionales.
En otras capitales europeas hay protestas de distinto signo. En Tirana, Albania, continúan: por más de una semana, los manifestantes lanzaron piedras, bengalas, cócteles molotov y fuegos artificiales contra la policía, que respondió con bastones, cañones de agua y gas lacrimógeno. En Madrid, jubilados marcharán para exigir que no se modifiquen las pensiones públicas, antes de las elecciones anticipadas del mes próximo; el Partido Socialista del primer ministro Pedro Sánchez criticó a la oposición conservadora por sugerir privatizarlas. En Lisboa, manifestantes inspirados en los españoles reclaman vivienda accesible y marcharán hoy contra medidas del gobierno de Luís Montenegro, como facilitar la suba anual de alquileres y el desalojo de inquilinos morosos.
Una lectura
La respuesta italiana combina presencia militar, vigilancia tecnológica y mayor castigo penal, y apunta a evitar una repetición de los disturbios. Queda abierto si ese despliegue contendrá a los grupos violentos sin sumar tensión a una marcha que, en principio, es pacífica. Las protestas europeas, con motivos distintos (guerra, pensiones, vivienda), comparten un clima de malestar social que conviene seguir de cerca.