La "Mein Schiff 3" chocó con un portacontenedores al zarpar de Bremerhaven
El crucero de TUI Cruises iba rumbo a las Canarias cuando colisionó en medio de un temporal. Aparentemente no hubo heridos, pero las causas siguen sin aclararse.

La travesía de la "Mein Schiff 3" hacia las islas Canarias terminó, por ahora, donde empezó: en el muelle de Bremerhaven, en el norte de Alemania. El domingo por la noche, al salir del puerto, el crucero chocó con un portacontenedores. Según se informó, aparentemente nadie resultó herido.
Todavía no está claro cómo ocurrió. En la costa del mar del Norte, como en gran parte del país, había tormenta. Hasta ahora no se conocen más detalles del episodio.
Un año difícil para la naviera
Para TUI Cruises es otro momento complicado en un año complicado, aunque conviene distinguir entre sus barcos. En la primavera boreal, el "Mein Schiff 4" y el "Mein Schiff 5" quedaron varados en la región del Golfo: hubo pasajeros evacuados por aire, tripulaciones reducidas y viajes cancelados. Recién en abril la compañía informó que ambos habían abandonado la zona, y algunas salidas antes suspendidas en el Mediterráneo volvieron a ser posibles.
El "Mein Schiff 3" tuvo otros problemas. En mayo se canceló una escala en Molde, Noruega, por viento fuerte, y se sumó Harstad como reemplazo. Hace poco se suprimió Le Havre, también por el clima, y el barco volvió antes a Bremerhaven.
El viento y los márgenes de seguridad
Esos cambios suelen irritar a los pasajeros. El autor de la nota original relata que vivió algo así a bordo de ese mismo barco, cuando el viento impidió atracar en La Gomera. El capitán explicó entonces cómo el viento puede empujar las superestructuras de un buque enorme, y dijo que no querían chocar con el muelle.
Lo que queda por responder
La colisión de Bremerhaven plantea preguntas concretas: qué condiciones meteorológicas permitían qué maniobra, qué márgenes de seguridad estaban previstos y qué consecuencias tendrá el episodio en decisiones futuras. Como el clima no se controla, lo que sí puede controlarse exige un examen más minucioso.
El viaje se llama "Zeitlose Kanaren" ("Canarias atemporales"), pero la noche del domingo mostró que la navegación sigue atada al clima, la técnica y el juicio humano. Falta saber si el temporal fue el factor decisivo o si hubo otra falla.