La Russa querellará a la historiadora Ponzani por un comentario en televisión
El presidente del Senado italiano dio mandato a sus abogados tras las palabras de Michela Ponzani sobre el "jueves negro" de Milán de 1973. El Partido Democrático y el Movimiento 5 Estrellas le piden que retire la acción.

Ignazio La Russa, presidente del Senado de Italia, anunció una acción judicial contra la historiadora Michela Ponzani por un comentario en el programa Otto e mezzo, de La7, sobre el último decreto de seguridad del gobierno de Giorgia Meloni y el pasado político del propio La Russa. Ponzani evocó el "jueves negro" de Milán, el 12 de abril de 1973. Según el planteo que hizo en el programa, con las nuevas normas La Russa no podría ser presidente del Senado, porque ese día encabezó una manifestación.
Qué pasó el 12 de abril de 1973
Ese día, en Milán, la cúpula del Movimiento Social Italiano (MSI) realizó una manifestación de extrema derecha pese a la prohibición de las autoridades por razones de orden público. La Russa, entonces responsable local del Frente de la Juventud, fue uno de los protagonistas. El cortejo derivó en violencia y choques con la policía. Se lanzaron dos bombas de mano: una hirió a un transeúnte y a un policía, y la otra mató al agente Antonio Marino, de 22 años. Los militantes neofascistas Vittorio Loi y Maurizio Murelli fueron condenados de manera definitiva por el homicidio.
El vocero de La Russa, Emiliano Arrigo, sostuvo que de las actas judiciales surge "no solo la ausencia de cualquier responsabilidad suya en relación con ese trágico episodio, sino incluso de la simple hipótesis de manifestación no autorizada". Agregó que el presidente del Senado tiene "un certificado penal intacto".
Las reacciones
El líder del M5S, Giuseppe Conte, pidió a La Russa que retire la querella. Dijo que quien ocupa un cargo de gran responsabilidad institucional "no puede arremeter contra una historiadora" que critica el decreto y propone un razonamiento más amplio. Sostuvo que los hechos "están acreditados desde hace tiempo": entre quienes encabezaban el cortejo estaba La Russa, junto con la cúpula del MSI. Pidió que el poder "deje al debate histórico y político la libertad de discutir sin intimidaciones" y concluyó: "¡La conversión a la democracia debe demostrarse con hechos!".
Los senadores del Partido Democrático Dario Parrini, Francesco Verducci y Walter Verini calificaron el anuncio de "un acto grave e infundado". Afirmaron que Ponzani "recordó, correctamente, una página oscura de la historia italiana". El grupo demócrata en la Cámara de Diputados señaló que la segunda autoridad del Estado "debería ser la primera en tutelar la libertad de investigación y de expresión".
También respaldó a la historiadora la asociación Differenza Donna, que advirtió el riesgo de intimidación hacia quienes reconstruyen capítulos incómodos de la historia. "La investigación histórica no puede someterse al control de las autoridades políticas", afirmó, y cerró: "La historia no se querella".
Una lectura
La disputa mezcla dos planos: lo que dicen las actas sobre la responsabilidad penal de La Russa, que su entorno invoca, y lo que la oposición considera establecido sobre su rol en la marcha. Ambos pueden convivir, pero no se identifican. Queda por ver si la querella se presenta formalmente y en qué términos, ya que no se precisó qué frases de Ponzani serían objeto de la acción. También si el reclamo opositor tiene efecto sobre un presidente del Senado que demanda a una historiadora por una opinión en televisión.
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