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Martes 27 de octubre de 2026

La trap vuelve al banquillo tras los disturbios de Milán

Tras los incidentes del 17 y 18 de octubre, políticos y programas de TV apuntan otra vez a los trappers. Periodistas del género sostienen que la trap es más reflejo que causa del malestar juvenil.

Redacción

· 2 min de lectura

La trap vuelve al banquillo tras los disturbios de Milán
Imagen · Il Fatto Quotidiano

Cada vez que en Italia ocurre algo que sacude y divide a la opinión pública, la trap y sus intérpretes vuelven al centro de la escena. Pasó otra vez después de los disturbios de Milán del sábado 17 y el domingo 18 de octubre: los trappers entraron en la agenda de los políticos, en los debates algorítmicos de las redes y en los talk shows, como si fueran responsables de problemas sociales de enorme escala.

Los textos que suelen quedar en la mira son los más crudos. Uno de ellos es "Mentalité", del trapper ítalo-francófono Baby Gang, que suma 416 millones de reproducciones entre Spotify y YouTube, una cifra que, según el medio, está inflada por el bilingüismo del artista, pero que muestra cuánto penetró entre los más jóvenes. Otro ejemplo es "Mi piacciono le armi", de Simba La Rue, con más de 60 millones de reproducciones solo en Spotify.

De dónde viene el género

El periodista Damir Ivic explicó que "el parteaguas fue 2016", que por convención se considera el año de la llegada real de la trap a Italia. Milán y Roma encabezaron la ola: la primera con Sfera Ebbasta y su productor Charlie Charles; la segunda con la Dark Polo Gang, colectivo integrado por Tony Effe, Pyrex, Side Baby, Wayne Santana y el productor Sick Luke.

Claudio Cabona definió la trap como "una gama, un subgénero del rap" y señaló que en Italia se la trató por error como un planeta aparte. Según él, cambian algunas formas sonoras y temáticas, y la trap "sin duda es más nihilista, oscura".

En 2017, el disco debut de Ghali, "Album", marcó otro punto de inflexión: el rapero ítalo-tunecino fue el primer artista de segunda generación en llegar a lo más alto de los rankings de streaming, y abrió camino a figuras más jóvenes como Baby Gang, Simba La Rue y Astro.

Una lectura

Los datos disponibles muestran un género masivo y de letras violentas, pero no establecen un vínculo causal con los disturbios. La tesis de los especialistas consultados es que la trap refleja un malestar y no lo produce, y que convertirla en chivo expiatorio desplaza la discusión de fondo. Queda por ver si el debate político avanza sobre las condiciones sociales de esos jóvenes o repite el libreto de siempre.

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