Le Pen lidera todos los sondeos y enfrentaría a Mélenchon en un balotaje
La candidata de la Agrupación Nacional llegaría a la segunda vuelta de las presidenciales francesas de abril y mayo de 2027 y ganaría contra cualquier rival, según las encuestas. Este domingo encabezó su primer gran acto de campaña en Orléans.
La ultraderechista Marine Le Pen y el líder de la izquierda radical, Jean-Luc Mélenchon, serían los dos candidatos que pasarían a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales francesas, previstas para abril y mayo del año próximo, en todos los escenarios que miden las encuestas.
Le Pen encabeza todos los sondeos para suceder al presidente Emmanuel Macron, que no puede volver a presentarse. Según esas mediciones, quedaría muy por delante en la primera vuelta, con hasta 38% de los votos, y se impondría en el balotaje frente a cualquier posible adversario.
Un partido favorecido por la fragmentación
Su partido, la Agrupación Nacional (RN), se beneficia de la fragmentación del centro y de las dificultades de las fuerzas tradicionales. Mélenchon, jefe de La Francia Insumisa, enfrentaría en una segunda vuelta un escaso trasvase de votos y sufriría una derrota contundente, de acuerdo con los sondeos.
El sábado, el RN se reunió en congreso y votó la reelección de su presidente, Jordan Bardella. Bardella está envuelto en una polémica por haber escrito presuntamente mensajes antisemitas en su juventud, algo que él niega. Por ahora, el escándalo no parece frenar el impulso del partido, que se define como el "primer partido de Francia".
Un acto en Orléans
Este domingo Le Pen subió al escenario en Orléans, en el centro del país, en un recinto con capacidad para 10.000 personas. "Voy a intentar infundir un poco de optimismo", dijo a los periodistas. Aseguró que no quiere "endurecer el tono" y que prefiere hablar de "renacimiento", en un contexto de mucha tensión.
La candidata acusó al partido de Mélenchon de haber "tomado como rehén" al movimiento de protesta estudiantil, surgido del malestar en la enseñanza secundaria, para intentar "sumir al país en el caos". Mélenchon, que volvió a sumarse a la manifestación en París el sábado, atribuye los hechos violentos a la estrategia de mantenimiento del orden, criticó a las autoridades e instó a Macron a "ceder".
"La batalla de los hechos está ganada", opinó Le Pen, convencida de haber tenido "razón en todo" desde hace tiempo. Promete más seguridad, control de la inmigración, expulsión de extranjeros y una reforma de la Constitución por referéndum. Tampoco descarta un "pulso" con la Unión Europea.
Lo que falta
Le Pen todavía tiene que convencer al 15% de votantes que le falta para llegar al poder de que sus soluciones son las que necesita un país al borde de una crisis social y financiera. La ventaja que muestran las encuestas depende en buena medida de la dispersión de sus rivales, y queda por ver si el centro y los partidos tradicionales logran ordenarse. También habrá que seguir el efecto del caso Bardella y de las protestas estudiantiles, que ambos polos usan para disputar el discurso del orden y del conflicto.
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