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Domingo 25 de octubre de 2026

Los alemanes ahorran más, pero lo hacen por miedo y no por proyectos

En vísperas del Día Mundial del Ahorro, una columna del diario Bild advierte que los hogares alemanes acumulan dinero en cuentas y efectivo, y que ahorrar por temor al futuro es distinto de hacerlo por confianza.

Redacción

· 1 min de lectura

Los alemanes ahorran más, pero lo hacen por miedo y no por proyectos
Imagen · Bild

El viernes próximo se celebra el Día Mundial del Ahorro, y el columnista de Bild aprovecha la fecha para preguntarse cómo cambió la manera de ahorrar en Alemania. Su postura: antes se ahorraba para cumplir sueños y hoy se ahorra por preocupación.

Cuánto se ahorra y dónde está el dinero

El patrimonio financiero de los hogares privados alemanes asciende a 9,5 billones de euros. Más de un tercio está en efectivo o en cuentas bancarias.

Según un relevamiento reciente de la Federación Alemana de Bancos Cooperativos (Volksbanken y Raiffeisenbanken), los alemanes apartan en promedio 200 euros por mes. La tasa de ahorro ronda el 10%.

El autor sostiene que los alemanes están entre los que más ahorran del mundo, pero que lo hacen con poca imaginación: privilegian lo que no se mueve y evitan el riesgo, aunque la inflación les erosione el poder de compra. Según su columna, las libretas de ahorro con intereses cercanos a cero ya no construyen patrimonio.

Los jóvenes, otra conducta

Los jóvenes de 14 a 19 años ahorran en promedio unos 100 euros mensuales, y los de 20 a 29, algo más de 210. Además, según el columnista, lo hacen por aplicaciones y con acciones y ETF (fondos cotizados que replican índices) en lugar de libretas. Para él, esa generación no ve a la bolsa como un casino y tiene a favor el interés compuesto de empezar temprano.

Una lectura

El dato central combina dos cosas: se ahorra más, pero buena parte queda en instrumentos que pierden valor frente a la inflación. La columna no ofrece evidencia sobre los motivos del ahorro; la idea de que predomina el miedo es la tesis de su autor. Queda abierto si el cambio de hábitos de los jóvenes se sostendrá y si alcanzará para modificar la composición de un patrimonio concentrado en efectivo y cuentas.

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