Los conservadores ganan Columbia Británica y refuerzan el plan energético de Carney
El Partido Conservador provincial, liderado por Lorne Doerkson, obtuvo la mayoría tras casi cien años y promete eliminar límites a las emisiones. El triunfo despeja el camino para el oleoducto que impulsa el primer ministro canadiense.

El Partido Conservador de Columbia Británica, liderado por Lorne Doerkson, de 58 años, ganó la mayoría en las elecciones provinciales, según los resultados difundidos el domingo. Es la primera vez en casi un siglo que los conservadores se imponen en esa provincia clave de Canadá. Con casi todos los votos escrutados, el reparto era de 64 bancas para los conservadores, 27 para el Nuevo Partido Democrático (NDP) y dos para los Verdes.
El resultado puso fin a nueve años de gobierno del NDP, cuatro de ellos bajo David Eby. El entonces premier había adelantado los comicios dos años con la expectativa de aprovechar la desorganización de la oposición, una jugada que le salió mal. Eby renunció la noche del sábado, tras las proyecciones que anticipaban la victoria conservadora. Los conservadores habían atravesado meses de conflictos internos y polémicas que amenazaban con hundir su campaña.
Una agenda pro petrolera
Doerkson prometió medidas para atraer al sector de petróleo y gas, entre ellas terminar con los límites a las emisiones y reemplazar el esquema provincial del impuesto al carbono. También instó a grandes empresas como ExxonMobil, Chevron y Woodside a volver a invertir en la provincia. "Creo en la energía... Vamos a recortar la burocracia como nunca antes", dijo en su discurso de la noche del sábado.
Además se comprometió a duplicar la producción de gas natural licuado (GNL) para 2032 y a triplicarla para 2035. Respaldó, asimismo, el plan del primer ministro Mark Carney de construir un oleoducto de un millón de barriles diarios desde Alberta hasta la costa de Columbia Británica.
El peso del petróleo canadiense
Canadá provee cerca del 60% de las importaciones de petróleo de Estados Unidos, unos 4 millones de barriles por día, en su mayoría de las arenas bituminosas del norte de Alberta, sede de la tercera mayor reserva petrolera del mundo. Los aranceles del presidente Donald Trump sobre Canadá, segundo socio comercial de Washington, empujaron a Ottawa a buscar nuevos clientes, en especial en Asia, a través de la costa oeste de Columbia Británica.
Desde que asumió, Carney había tenido que lidiar con el NDP de Eby, que se oponía a nuevos oleoductos y apoyaba la prohibición del tránsito de petroleros por la costa norte provincial. En X, el primer ministro escribió que esperaba trabajar con Doerkson para "liberar todo nuestro potencial como superpotencia energética".
Desafíos por delante
Doerkson asume en una provincia con incertidumbre económica, tensiones en el sistema de salud y el impacto de la guerra comercial con Estados Unidos sobre su sector forestal. También enfrentará resistencias de comunidades de las Primeras Naciones y de grupos ambientalistas, que ven la agenda de desregulación y reforma de los conservadores en tensión con las leyes federales.
La victoria elimina un obstáculo político central para el proyecto energético de Carney, pero no resuelve las objeciones de las Primeras Naciones ni el encuadre legal federal. Queda por ver cómo avanzará Doerkson con la eliminación de límites de emisiones y del esquema del impuesto al carbono, y si esas disputas demoran el oleoducto y la expansión del GNL.