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Lunes 26 de octubre de 2026

Lula ganó el balotaje a Flavio Bolsonaro y logra un cuarto mandato

Con el 51,78% de los votos válidos, el presidente revirtió la desventaja de la primera vuelta, impulsado por la baja de la abstención. Gobernará con un Congreso más inclinado a la derecha y con la polémica por la prórroga de la votación abierta.

Redacción

· 4 min de lectura

Lula ganó el balotaje a Flavio Bolsonaro y logra un cuarto mandato
Imagen · La Nacion

Luiz Inácio Lula da Silva ganó el balotaje presidencial de Brasil con el 51,78% de los votos válidos (64,2 millones), frente al 48,22% (59,8 millones) de Flavio Bolsonaro, hijo mayor de Jair Bolsonaro. Tres semanas antes había quedado 2,2 millones de votos detrás en la primera vuelta. Según la cobertura de La Nación, ninguna de las grandes encuestadoras anticipó la remontada: en la víspera, Datafolha y Quaest daban a Flavio 51% contra 49%.

La diferencia final, de 4,4 millones de votos, duplicó la de 2022. A los 80 años, a dos días de cumplir 81, Lula será el primer presidente brasileño con cuatro mandatos y el primer candidato desde 1989 que gana la segunda vuelta tras terminar segundo en la primera.

Los votos que faltaban

Lula sumó 10,4 millones de votos más que el 4 de octubre; Flavio, 3,7 millones. La abstención bajó del 21,08%, la más alta desde 1998, a alrededor del 19,2%: unos 3 millones de brasileños más fueron a votar. Leandro Consentino, profesor del Insper de San Pablo, destacó la movilización de quienes no habían votado, sobre todo de las personas mayores.

Tras el golpe de la primera vuelta, Lula reemplazó el comando de campaña, con el senador Camilo Santana como portavoz, se volcó a las redes y reconoció por primera vez errores de su gobierno. Hubo marchas de jóvenes en las principales ciudades, y el diputado André Janones creó un canal de WhatsApp, el "Ejército de Lula", que reunió a más de 10 millones de personas.

El politólogo Mauricio Santoro atribuyó parte del resultado a un discurso que advertía que una victoria de Bolsonaro pondría en riesgo la democracia y los derechos sociales: "Eso funcionó". También pesó la máquina estatal: el perdón de deudas a microempresarios, el aumento del Bolsa Familia y otros anuncios costarán a las arcas más de 80 mil millones de dólares.

La prórroga de la votación

La jornada estuvo marcada por un conflicto judicial. Poco después de las 17, Cristiano Zanin, juez del Supremo Tribunal Federal, exabogado de Lula y nombrado por él en 2023, ordenó extender la votación dos horas en todo el país. Lo hizo a pedido de la coalición oficialista, que denunció falta de colectivos en Salvador y otras ciudades de Bahía. El Ministerio Público Electoral se había opuesto. En 2022, Alexandre de Moraes, entonces al frente del Tribunal Superior Electoral (TSE), había rechazado un pedido similar del PT.

El TSE suspendió el recuento, que apenas tenía el 0,25% contabilizado. Zanin terminó limitando su orden a las secciones aún abiertas. El presidente del TSE, Kassio Nunes Marques, nombrado por Jair Bolsonaro en el Supremo, afirmó: "Nunca, en la historia del TSE, hubo una prórroga". Según dijo, el bloqueo generó la mayor fila de boletines de urna registrada y "solo por ese hecho podría haberse comprometido toda la elección".

Ambas campañas habían denunciado problemas de transporte; la de Flavio también pidió más tiempo por lluvias en San Pablo, Paraná y Santa Catarina. El senador Rogério Marinho escribió: "Para el PT, una elección es la que ellos ganan. Cuando pierden, es dictadura". Desde el PT, Edinho Silva acusó a quienes recortaron el transporte gratuito de cometer "un crimen contra la democracia".

Santoro calificó de "desastrosas" las decisiones del TSE y del STF ese día, aunque no cree que prospere un pedido de anulación: "Las instituciones van a pagar la cuenta en pérdida de prestigio y de confianza de la población". Consentino advirtió que la decisión de Zanin abre espacio para impugnaciones y que lo importante es si quedarán limitadas a los bolsonaristas.

Al cierre de la nota, Flavio Bolsonaro, que prometió indultar a su padre, condenado por intento de golpe, seguía en silencio y no había aclarado si aceptaría la derrota. Lula habló en un hotel de San Pablo: "Ganamos esto junto al pueblo brasileño". Agregó: "Vamos a cambiar la forma de gobernar este país", con más participación popular y mayor peso de la comunicación digital.

Un Congreso adverso

El Partido Liberal, de los Bolsonaro, tendrá la mayor bancada en ambas cámaras, con 121 diputados y 28 senadores: el Congreso más inclinado a la derecha de los cuatro mandatos de Lula. La izquierda ganó apenas 4 de las 27 gobernaciones. Santoro ve "muchos paralelos" con 2014, cuando Dilma Rousseff ganó por poco y no terminó su mandato. Consentino anticipó que las tensiones con Javier Milei, entusiasta de la candidatura de Flavio, se prolongarán. La asunción está prevista para el 5 de enero de 2027.

Lo que queda abierto

La victoria es clara en números, pero llega con tres incógnitas: si Flavio Bolsonaro reconocerá el resultado, si la polémica sobre la prórroga se convierte en una narrativa de impugnación más amplia y cómo financiará Lula, con un fisco ya exigido y un Congreso adverso, las promesas de campaña. La experiencia de 2014 que evoca Santoro marca qué mirar en los primeros meses de gobierno.

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