Pakistán exige a los talibanes acciones verificables contra militantes y niega reclutar afganos
Islamabad rechazó la acusación de Kabul de que culpa a otros por sus fallas de seguridad. Las tensiones siguen en alza por los choques fronterizos y los ataques aéreos pakistaníes en territorio afgano.
Pakistán instó el sábado al gobierno talibán de Afganistán a tomar medidas verificables contra los militantes que, según Islamabad, operan desde territorio afgano. Con eso descartó la afirmación de Kabul de que Pakistán traslada la culpa de sus propias fallas de seguridad.
En un comunicado aparte publicado en X, el Ministerio de Información pakistaní rechazó las versiones de que arma a afganos para combatir a los talibanes o de que los recluta para pelear contra insurgentes antipakistaníes. El día anterior, el ex enviado estadounidense para Afganistán Zalmay Khalilzad había mencionado reportes sobre ambas actividades. No presentó pruebas ni identificó las fuentes de esos reportes.
Las posiciones de cada gobierno
El viernes, el vocero del gobierno talibán, Zabihullah Mujahid, afirmó que Kabul no es responsable de la inseguridad en Pakistán. Acusó a las agencias militares y de seguridad pakistaníes de desviar la culpa cuando no logran mantener el orden puertas adentro. Agregó que Kabul no tiene interés en desestabilizar Pakistán ni capacidad para fomentar o financiar disturbios en otros países.
El Ministerio de Información respondió que esas afirmaciones no abordan lo que calificó de preocupaciones de seguridad documentadas. Citó intentos de infiltración transfronteriza, muertes de ciudadanos afganos y de miembros de grupos militantes en operaciones antiterroristas pakistaníes, y el hallazgo de armas de origen extranjero. Según el ministerio, un informe de Estados Unidos sobre enero a marzo de 2026 estimó la fuerza de los talibanes pakistaníes en entre 4.000 y 6.000 combatientes.
Pakistán lleva adelante varias operaciones contra militantes cerca de la frontera. El ministerio sostuvo que apuntan a las amenazas armadas y no a la población afgana, y pidió a los talibanes que pongan fin a cualquier tolerancia, facilitación o apoyo a organizaciones como el Tehrik-e-Taliban Pakistán (TTP) y el Ejército de Liberación Baluche (BLA), y que impidan que el territorio afgano se use para planear o lanzar ataques.
Un conflicto de fondo
Pakistán suele acusar a Kabul de dar refugio al TTP, al BLA y a Al Qaeda en el Subcontinente Indio. El TTP es un grupo distinto de los talibanes que gobiernan Afganistán, pero está estrechamente aliado con ellos. Islamabad sostiene que muchos líderes del TTP e insurgentes del BLA encontraron santuario en Afganistán desde que los talibanes volvieron al poder en 2021. Kabul lo niega.
La violencia militante creció en los últimos años en Pakistán. Según las autoridades, más de 2.800 ataques desde enero mataron a 3.000 personas, sobre todo en el noroeste y en Baluchistán. El mes pasado, Afganistán dijo que sus fuerzas mataron a 28 combatientes y capturaron a otros 32, entre ellos presuntos miembros del Estado Islámico que habrían cruzado desde Pakistán.
Una lectura
El cruce muestra dos relatos incompatibles sobre quién responde por la violencia transfronteriza, y ninguno de los dos presenta pruebas públicas verificables en este intercambio. Las cifras de ataques y muertos son de fuente oficial pakistaní. Queda abierto qué significaría en la práctica una acción "verificable" de los talibanes y si las operaciones militares y los choques en la frontera seguirán escalando.
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