Paro general en Italia el 30 de octubre contra el costo de vida y el rearme
La Unión Sindical de Base convocó a todas las categorías del trabajo público y privado, con marchas en al menos 41 ciudades. Trenes, aviones, puertos, escuelas y hospitales podrían verse afectados.

El viernes 30 de octubre de 2026, Italia tendrá un paro general convocado por la Unión Sindical de Base (Usb), que abarca a todas las categorías del trabajo público y privado: sanidad, educación, transporte y servicios portuarios. Según el sindicato, la protesta apunta contra la "economía de guerra" impuesta por el gobierno de Giorgia Meloni, contra el aumento del costo de vida y contra la "represión" de jóvenes y trabajadores que reclaman por sus derechos.
Hay manifestaciones previstas en al menos 41 ciudades de 18 regiones, con un calendario todavía en actualización.
Un reclamo que busca unir protestas
La Usb llamó a sumarse a camioneros y agricultores que bloquearon el país contra el precio del gasoil, a trabajadores que piden mejores salarios, a los estudiantes que el 16 de octubre marcharon en el "No Meloni Day", y a movimientos por la vivienda, el ambiente y centros sociales. "En esta situación nadie puede pensar en salvarse solo", declaró el sindicato al lanzar la medida. Planteó la necesidad de "unir las protestas" para reclamar control de precios, recuperación de salarios y jubilaciones, y gasto público orientado a servicios sociales y no a armas.
Entre las demandas figuran el restablecimiento de la escala móvil, la reducción del IVA sobre bienes de primera necesidad, el rechazo al rearme, la defensa del empleo y de la industria, y la oposición a la especulación inmobiliaria y financiera. La Usb acusa al gobierno de estar del lado de las petroleras y los bancos y de desmantelar la industria, "del Ilva al automotor". También critica a las otras grandes centrales sindicales, a las que acusa de "quedarse mirando" mientras en varios países europeos se multiplican las protestas.
La fecha coincide con un paro internacional de trabajadores portuarios contra la guerra y el tráfico de armas, en el que, según la Usb, participarán más de 100 puertos de cuatro continentes.
Qué servicios podrían afectarse
En los trenes, el paro empezará a las 21 del jueves 29 de octubre y durará 24 horas. Trenitalia garantizará los servicios esenciales de los días hábiles; para los FrecciaLink no hay franjas de garantía. Puede haber alteraciones antes y después del horario de la medida.
En el transporte aéreo, el paro dura 24 horas desde la medianoche del 30 de octubre. En los aeropuertos de Florencia y Pisa también frenará el personal de Consulta, GH Toscana y Toscana Aeroporti. Se suman trabajadores portuarios y del transporte marítimo. En colectivos, tranvías y subtes, los horarios y franjas de garantía se definirán localmente. En las autopistas, la medida comienza a las 22 del 29 de octubre, y el servicio de taxis también estará incluido durante toda la jornada.
A la convocatoria de la Usb se suma un paro general de Usi-Cit, con adhesión de Cub Scuola Università Ricerca, Cub Sanità, Fisi y Flmuniti-Cub. En las escuelas podría interrumpirse la actividad. En el sistema de salud, público y privado, podrían demorarse consultas ambulatorias, visitas programadas y actividades no urgentes; la guardia queda garantizada. La participación no es automática y el alcance real dependerá de las adhesiones.
Dónde se marcha
Entre las concentraciones previstas figuran Roma, a las 10.30 en piazza dei Cinquecento; Milán, a las 10 en piazza Duca d'Aosta; Turín, a las 9.30 en piazza Palazzo di Città; Nápoles, a las 9.30 en piazza Mancini; Génova, con dos citas, a las 9.30 en el Varco Albertazzi y a las 10 en la estación Principe; Bolonia, a las 9.30 en piazza Maggiore; Florencia, a las 10 en la Fortezza da Basso; Palermo, a las 9 en piazza Politeama; y Cagliari, a las 9.30 en piazza Garibaldi, desde donde partirá una marcha hacia el puerto. Hay actos también en Trieste, Padua, Bari, Ancona, Perugia y otras ciudades de todas las regiones, varios de ellos en puertos.
Una lectura
El paro busca convertir una serie de protestas sectoriales, como las de transportistas, estudiantes y trabajadores, en una movilización común, y lo hace sin el respaldo de las principales centrales, a las que la propia Usb cuestiona. Queda por ver cuántos trabajadores adhieren y cuánto afecta a los servicios, algo que el propio alcance de la convocatoria no permite anticipar. También está abierto si la coincidencia con el paro portuario internacional amplía el impacto o diluye los reclamos locales.