Reino Unido tiene cada vez menos margen para subir impuestos sin reformar el sistema
El FMI y el organismo fiscal británico advierten que más aumentos, sin cambios de fondo, dañarían el crecimiento. El canciller John Healey prepara su primer presupuesto.

El Reino Unido enfrenta advertencias del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de su propio organismo de control fiscal: se está quedando sin espacio para aumentar impuestos, salvo que lo acompañe con una reforma profunda. Rodrigo Valdés, director del departamento de asuntos fiscales del FMI, dijo este mes al Financial Times que, "a menos que se contemplen reformas fundamentales del sistema tributario, el espacio impositivo parece limitado".
Una carga alta, pero no la mayor
El país está en el medio del pelotón de economías avanzadas por presión tributaria total, con ingresos relativos al PBI bastante por debajo de los de Francia, Alemania e Italia. Aun así, el congelamiento de los umbrales del impuesto a las ganancias desde 2022 y una serie de aumentos desde 2024 ponen la carga en camino de un récord de posguerra. Según nuevos datos del FMI, la brecha de ingresos públicos sobre el PBI con la Unión Europea es este año la menor registrada.
En impuestos a la propiedad, el Reino Unido tiene la recaudación más alta de los 38 países de la OCDE en relación con su economía. Los aportes a la seguridad social, en cambio, son más bajos que en la mayoría, en parte por diferencias en los sistemas jubilatorios y porque la cifra excluye el esquema de inscripción automática en planes de pensión.
El problema es la estructura
Stuart Adam, del Institute for Fiscal Studies, señaló que el país puntúa mal en complejidad y diseño: un código tributario extenso, formas complicadas de gravar el trabajo y un laberinto de exenciones en el IVA. Según la Tax Foundation, está cerca del fondo entre las economías ricas en competitividad tributaria, y más abajo aún en impuestos a la propiedad, "tanto por sus altas tasas como por su mal diseño". Su economista Alex Mengden sostuvo que el asunto "no es realmente de recaudación, sino de estructura".
Arun Advani, profesor de la Universidad de Warwick, resumió: "La mayoría de los países tienen algún problema en algún lado, pero nosotros tenemos problemas en todos simultáneamente".
Los trabajadores de altos ingresos son los más afectados. Existen "cliffs" (saltos abruptos) poco habituales: la retirada de beneficios de cuidado infantil y la pérdida gradual del mínimo exento de 12.570 libras para quienes ganan más de 100.000 libras anuales. Generan tasas marginales muy altas que desalientan trabajar más. Adam calificó la pérdida del apoyo para el cuidado infantil por encima de ese ingreso como "una locura".
Los límites para subir tasas
David Miles, de la Office for Budget Responsibility, advirtió que, cuando las tasas suben mucho dentro de una estructura casi sin cambios, se generan distorsiones dañinas. El FMI afirmó que cubrir el mayor gasto solo con impuestos "correría el riesgo de amplificar las distorsiones y socavar las perspectivas de crecimiento".
El IVA, de 20%, ya supera el promedio de la OCDE. Los impuestos al capital son "particularmente sensibles a la elusión", porque se pueden mover activos entre jurisdicciones. Healey rechazó el pedido de dirigentes laboristas de igualar el impuesto a las ganancias de capital con el de la renta, para preservar el atractivo para los inversores. Sobre el trabajo, el FMI dijo que el país se acerca "a un punto en que las respuestas de la oferta laboral podrían ser considerables". Según Adam, "cuanto más altos son los impuestos, más dañino económicamente es cada aumento adicional".
El manifiesto laborista
El programa electoral laborista de 2024 también restringe las opciones. Promete no subir impuestos a los trabajadores —contribuciones previsionales, impuesto a las ganancias e IVA— y deja fuera aumentos de impuesto corporativo más allá del 25% actual. Andy Burnham declaró que se siente atado a esas promesas. Por eso la excanciller Rachel Reeves subió las contribuciones patronales, medida que, según muchos economistas, afectó los incentivos a contratar.
El experto Dan Neidle sostuvo que el gobierno debe "revolver y hacer muchos cambios pequeños" para recaudar, algo "subóptimo", y que busca subir impuestos de la forma políticamente más fácil, "y eso normalmente significa lo más complicada posible en términos tributarios".
Una lectura
Organismos como el FMI proponen ampliar la base del IVA eliminando exenciones y tasas reducidas, o reemplazar el Council Tax por un impuesto recurrente a la propiedad con valuaciones actualizadas. Son ideas que circulan hace décadas. Lo que sigue abierto es cómo un gobierno puede ejecutar cambios de esa magnitud, y sobrevivir electoralmente, con las promesas de campaña vigentes. El presupuesto de Healey será la primera prueba.