Ricky Gianco cuenta su vida en el rock italiano en una autobiografía
En «Non si può smettere di sognare», editado por Baldini e Castoldi, el cantante repasa desde el Clan Celentano hasta la grabación en Los Angeles con Jeff Porcaro, de Toto.

Ricky Gianco, figura histórica del rock italiano, publicó su autobiografía, Non si può smettere di sognare, que acaba de llegar a las librerías por Baldini e Castoldi. El libro, con la curaduría de Paolo Crespi, recorre décadas de música, desde la Milán de posguerra hasta Estados Unidos. Su título remite a la canción Non si può smettere di fumare.
De Riccardo Sanna a Ricky Gianco
El libro sigue a Riccardo Sanna, de chico en la Milán de posguerra y voz precoz en los veranos de Varazze, mientras la música ligera italiana se volvía una industria enorme. Entre sus influencias aparecen el swing, el jazz, Elvis y Ricky Nelson, de quien viene el cambio de Riccardo a Ricky.
En 1961 Adriano Celentano y su sello lo quisieron en el Clan. Según el relato, Celentano le quitó la «r» al habla de Riccardo y una noche le telefoneó para proponerle cambiar el apellido por Gianco. De esa etapa salieron canciones como Pregherò y Sei rimasta sola, que Gianco cedió a Celentano.
Entre las anécdotas figuran charlas con John Lennon y Paul McCartney, Mike Bongiorno cuidándolo en directo en televisión cuando terminó internado, y la posibilidad de que Andreotti haya influido para que lo declararan no apto para el servicio militar.
Los años setenta y la grabación en Los Angeles
A comienzos de los setenta conoció a Gianfranco Manfredi, a quien el libro llama «indimenticabile compagno di strada». Allí la rebeldía rockera se mezcló con la iconoclasia política de la época, en discos conceptuales como Zombie di tutto il mondo unitevi (1977) y Arcimboldo (1978). En 1979 interpretó Precipito en vivo en la película Liquirizia, de Salvatore Samperi.
Gianco pasó por Sanremo en tres ocasiones, incluida Accidenti con el Supergruppo, apareció en cine y participó en 2004 en el Controfestival de Mantova, porque el festival oficial lo organizaba Tony Renis. «Tutto ciò che ho realizzato è frutto dell'amore, degli sbagli e della passione», dice.
El libro aporta recuerdos inéditos de È rock 'n' roll (1991), grabado en Los Angeles con Jeff Porcaro, de Toto, dirigiendo una gran orquesta, parte de la sección de vientos de Tower of Power y James Burton en guitarra. Giorgio Gaber, Gino Paoli y Pino Donaggio cantaron a dúo con él clásicos del rock italiano de fines de los cincuenta y comienzos de los sesenta. De ese disco viene el verso «Tutti mi davano del ciula ma io lo rifarei».
Sin rencores
Según la reseña de Il Fatto Quotidiano, el libro no deja lugar al rencor y transmite gratitud «per aver visto la luce». Incluye un capítulo que es una canción de cuatro páginas, Un amore, que Gianco escribió tras unos años de silencio.
La autobiografía permite releer una escena que quedó a la sombra de los cantautores: la del rock italiano temprano, entre contratos, discográficas y figuras como Celentano. Queda por ver si el libro reaviva el interés por discos como È rock 'n' roll, que está disponible en YouTube.
Archivada en