Serbia: la Lista Estudiantil derrotó al partido de Vučić y Belgrado salió a festejar
Con el 52% de los votos y una participación récord cercana al 70%, el movimiento nacido tras la tragedia de Novi Sad puso fin a 14 años de poder de Aleksandar Vučić. Una investigadora serbia advierte que ya hubo una oportunidad desperdiciada tras la caída de Milošević.

La noche del 25 de octubre, miles de personas se concentraron en las calles de Belgrado para celebrar la victoria electoral de la Lista Estudiantil sobre el Partido Progresista, el oficialismo serbio. Entre humo de bengalas, bocinazos y el gesto de las tres manos (el 3 era el número de la lista en la boleta), los manifestantes festejaron lo que muchos llamaron el fin de la era Vučić.
Pasadas las 21, el propio presidente Aleksandar Vučić, visiblemente afectado, reconoció ante las cámaras la derrota de su partido tras 14 años de poder sin contrapeso. Acusó de "mentiras" a actores que no precisó y cuestionó a varios países europeos por haber apoyado las protestas.
Votos, participación y denuncias
Según los resultados oficiales, la lista estudiantil obtuvo el 52% de los votos. La participación fue récord y rondó el 70%. Durante la jornada, los estudiantes insistieron para que la gente fuera a votar y no se desalentara por las largas filas.
En paralelo, CRTA, una organización independiente que monitorea la transparencia electoral, informó irregularidades en el 29% de las mesas. Un joven que festejaba con una botella de champán sostuvo que, pese a la compra de votos y a los intentos de fraude que atribuyó al oficialismo, el resultado "ha escrito la historia".
De Novi Sad a las urnas
El movimiento surgió hace casi dos años, cuando 16 personas murieron por el derrumbe de la marquesina de la estación de Novi Sad y miles de jóvenes ocuparon las calles. Una manifestante dijo que llevan dos años protestando y que esperaban ganar, aunque le parece increíble que haya ocurrido.
Entre los festejos, una multitud destruyó Ćaciland, el campamento que simpatizantes del Partido Progresista instalaron en 2025 para contrarrestar las protestas estudiantiles.
Repercusiones regionales
El resultado podría alterar equilibrios en los Balcanes. El primero en sentirlo sería Milorad Dodik, líder nacionalista serbio de Bosnia-Herzegovina, que queda sin aliado en Belgrado. También podría servir de inspiración en Albania, donde hay jóvenes manifestándose.
La advertencia de 2000
La investigadora serbia Snezana Stanković calificó a Vučić de "criminal de guerra" y dijo que apoyó el genocidio contra los musulmanes de Bosnia-Herzegovina; para ella, su salida es "la victoria más importante". Recordó que la misma sensación de comienzo se vivió el 5 de octubre de 2000, con la caída de Slobodan Milošević, pero que quienes tomaron el poder no gobernaron bien ni enfrentaron el pasado de los años noventa, lo que preparó el terreno para Vučić. "Me gustaría que, 26 años después, no desperdiciemos la segunda oportunidad", afirmó.
Qué queda abierto
La victoria es contundente en votos y participación, pero las irregularidades señaladas por CRTA y la acusación de Vučić contra gobiernos europeos anticipan una transición con tensiones. Falta saber cómo se traducirá el resultado en la composición del gobierno y si un movimiento nacido de la protesta podrá cumplir lo que promete. Los efectos sobre Bosnia-Herzegovina y el resto de la región serán otro punto a seguir.
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