Un informe registra más de un millón de antigüedades devueltas a sus países de origen desde 1950
La primera base de datos integral de restituciones calcula 1,06 millones de objetos, valuados en al menos US$ 2.000 millones, devueltos entre 1950 y fines de 2025. Los casos crecen desde mediados de los años noventa.

Más de un millón de antigüedades y objetos culturales, en su mayoría saqueados, fueron devueltos a sus países de origen, según un nuevo informe. Entre ellos hay vasijas de la Grecia antigua, bronces de Benín y monedas de oro peruanas.
El relevamiento es del Museum of Looted Antiquities (MOLA), un proyecto de Achilles Research Group, organización de investigación sin fines de lucro con sede en Estados Unidos. Reunió la primera base de datos integral de restituciones, realizadas sobre todo por museos, marchands y coleccionistas privados, y contabilizó 1,06 millones de piezas, con un valor de al menos US$ 2.000 millones, enviadas de vuelta entre 1950 y fines de 2025.
Un fenómeno en crecimiento
Los casos de restitución aumentan desde mediados de los años noventa, con un salto desde 2020: llegaron a casi 150 en 2024, el último año completo con cifras de MOLA. Según Jason Felch, director del proyecto, muchas devoluciones ocurren lejos de los reflectores, a diferencia de las "confrontaciones ásperas" por los mármoles del Partenón o los bronces de Benín.
Felch dijo que en los últimos años notó un cambio en la actitud de los museos. "Durante años, las instituciones básicamente decían: 'Si quieren algo, vengan a buscarlo, nos vemos en los tribunales'. Y esa cultura cambió en nuestras instituciones coleccionistas", afirmó. Lo vinculó con "un cambio en el espíritu de época" y un debate público mayor sobre la ética del coleccionismo.
Quiénes recuperan y quiénes devuelven
Según el informe, los países con mejores resultados para reclamar piezas, como Egipto, Italia y Arabia Saudita, con más de 30.000 objetos recibidos cada uno en el período, comparten un compromiso sostenido del Estado, unidades policiales especializadas en patrimonio cultural y organizaciones civiles activas.
Estados Unidos fue el principal país restituyente: 81 museos devolvieron 101.000 piezas. Esa cifra excluye el llamado "tesoro del Cisne Negro", monedas de oro y plata peruanas rescatadas de un naufragio español del siglo XIX, que suma 595.000 de los cerca de 1 millón de objetos. Una empresa estadounidense que lo reclamaba lo devolvió en 2012 a España, antigua potencia colonial de Perú.
Entre las restituciones desde Estados Unidos figura el Crátera de Eufronio, una gran vasija pintada que el Museo Metropolitano de Arte compró en 1972 y devolvió a Italia en 2008, tras los reclamos de que provenía de un saqueo en un sitio cercano a Roma.
La Unidad de Tráfico de Antigüedades de la fiscalía de Manhattan, bajo el fiscal Matthew Bogdanos, que recuperó piezas saqueadas tras la invasión estadounidense de Irak en 2003, había devuelto a fines de septiembre más de 6.200 objetos a 40 países y condenado a 18 personas por delitos vinculados.
La base incluye piezas saqueadas por bandas criminales, retiradas por autoridades coloniales o tomadas a pueblos indígenas, y también préstamos que se extendieron más de lo previsto. Define antigüedades como objetos culturales, artefactos y material etnográfico "de valor arqueológico y patrimonial significativo", incluso más recientes que el tradicional límite de 250 años, y excluye en gran parte obras como las pinturas. Tampoco incluye los mármoles del Partenón del Museo Británico.
Las bases de datos y lo que falta
Los registros en línea sobre arte apropiado ganaron peso. En 2022 un grupo de académicos lanzó Digital Benin, que documenta más de 5.300 bronces de Benín saqueados tras la toma británica de Benin City, en la actual Nigeria. Una campaña de autoridades nigerianas y académicos logró la devolución de 1.200 de esas piezas desde instituciones de Alemania, Estados Unidos, Reino Unido y otros países.
Anne Luther, especialista en patrimonio digital y responsable del proyecto, sostuvo que sigue habiendo "una necesidad significativa" de investigación para "establecer dónde se originan los objetos, cómo se excavaron o adquirieron y las rutas por las que llegaron a las colecciones de los museos". Y advirtió: "Aunque un millón de objetos devueltos parezca una cifra enorme, hay que considerarla en relación con el número mucho mayor de objetos que siguen en museos y colecciones privadas pese a haber sido saqueados o traficados ilícitamente".
Una lectura
El número impresiona, pero está muy concentrado: más de la mitad corresponde a un solo hallazgo, el tesoro del Cisne Negro. Sin ese caso, el volumen es bastante menor y las devoluciones dependen de la capacidad de cada Estado para reclamar. Queda abierto cuánto del acervo cuestionado sigue en vitrinas y depósitos, y si el cambio de actitud que describe Felch se sostendrá en los casos más disputados, como el del Partenón, que quedó fuera del conteo.
Archivada en