Saltar al contenido

Lunes 26 de octubre de 2026

Un médico italiano sostiene que la fe y la oración ayudan a sobrellevar la enfermedad

El epidemiólogo Paolo Gulisano, de 67 años, dijo en una entrevista con La Verità que la práctica religiosa funciona como factor protector y que ningún pronóstico médico es una "sentencia".

Redacción

· 2 min de lectura

Un médico italiano sostiene que la fe y la oración ayudan a sobrellevar la enfermedad
Imagen · La Verita

El médico y epidemiólogo italiano Paolo Gulisano, de 67 años, historiador de la medicina, divulgador científico y autor de unos 50 libros, planteó en una entrevista con el diario La Verità que la fe y la oración tienen un lugar en la atención de la salud. Su libro más reciente es Il Papa di Maria (Bolis edizioni), dedicado a Juan Pablo II.

La medicina como arte del cuidado

Gulisano sostuvo que para él la medicina "es un arte, el arte de cuidar" y que durante mucho tiempo fue, antes que una técnica, una ciencia humanista. A su juicio, el cristianismo convirtió en regla la actitud de asistir al que sufre, cuyo ícono es el buen samaritano, parábola que en los Evangelios relata solo san Lucas, que era médico. "He tratado de ser un buen samaritano", afirmó.

Fe, salud y oración

Según el entrevistado, estudios epidemiológicos publicados en revistas científicas asocian la práctica religiosa con una menor mortalidad general, en particular oncológica y cardiovascular. Dijo que la fe y la práctica espiritual suelen proteger contra la ansiedad, la depresión y los estilos de vida dañinos. Añadió que ayuda a darle sentido al dolor y ofrece apoyo social, porque pone en relación con otras personas que pueden brindar ayuda moral y material.

Sobre la oración, la describió como una relación de confianza con Dios y con la Virgen, que da paz y es también alabanza y gratitud. "Decir gracias es una extraordinaria medicina", dijo.

Casos y críticas

Gulisano relató el caso de una joven religiosa casi moribunda, a quien él administraba los fármacos mientras una comunidad rezaba con fervor; sobrevivió y sigue activa. No habló de haber presenciado un milagro, pero sí de curas "casi prodigiosas", sobre todo con pacientes de Covid declarados sin esperanza. De eso extrajo que ningún juicio médico es una sentencia: "No se acaba hasta que se acaba". Citó a Juana de Arco: "a nosotros la batalla, a Dios la victoria".

Criticó que el sistema sanitario italiano esté afectado por un "laicismo" y un "tecnicismo" que no comprenden la importancia de la fe. También calificó de "idolatría difundida" la actitud hacia la vacuna durante la pandemia, y la consideró una gran ocasión espiritual perdida.

Como modelo de médico católico, mencionó a Moscati, santa Gianna Beretta Molla y san Riccardo Pampuri. Debe ser competente, estar en formación continua y, sobre todo, ser bueno, y dar testimonio de Cristo, "el verdadero Médico".

Una lectura

Las afirmaciones sobre mortalidad y salud mental son una referencia general a estudios que Gulisano no identificó en la entrevista, y los casos de recuperación que relató son testimonios personales, no datos clínicos. Su postura combina observaciones sobre el valor del apoyo social y del sentido con juicios polémicos, como los referidos a la vacunación. Queda abierta la discusión sobre cuánto de la correlación entre religiosidad y salud se explica por la comunidad y los hábitos, y cuánto por otros factores.

Archivada en

Fuente de esta nota