Una escritora de Ferrara vende su novela para llevar energía solar a un comedor de La Habana
La campaña "Un libro per Cuba" ofrece 180 copias de la novela "Perfetto" a 10 euros para comprar los conmutadores y cables que necesita un comedor popular en La Habana Vieja.

La escritora y docente ferraresa Silvia Zaramella puso a disposición 180 ejemplares de su novela Perfetto para financiar la puesta en marcha de un comedor popular en La Habana. La iniciativa, llamada Un libro per Cuba, vende cada copia a 10 euros, frente a los 14 euros del precio de venta habitual.
Un viaje y un pedido de ayuda
Zaramella viajó a Cuba durante 17 días junto con Alessandro Casolari, de L'Osservatorio sulla Repressione. Se alojaron en la casa de la doctora Surama, de sesenta años, en La Habana Vieja, cerca de Plaza Vieja. Llevaron 23 kilos de medicamentos, entre antibióticos y analgésicos. Casolari contó que al principio el esfuerzo le pareció como intentar vaciar el océano con una cucharita de plástico.
La isla atraviesa, según el relato, apagones casi permanentes y una fuerte escasez de energía. El texto atribuye la situación al embargo económico y comercial de Estados Unidos, al que suma ineficiencias internas y burocracia.
El comedor de la calle San Ignacio
En la calle San Ignacio, el Estado cubano cedió a los Comités de Defensa del Barrio un antiguo edificio de época española. El plan es convertirlo en un comedor barrial abierto los 365 días del año, con tres comidas diarias para los sectores más vulnerables.
El edificio ya tiene paneles solares, pero para que funcionen de forma independiente de la red eléctrica estatal faltan conmutadores y cables específicos. Sin ellos, los paneles no sirven y las cocinas corren el riesgo de no encenderse.
La novela
Perfetto fue publicada en abril por la editorial Sensibili alle foglie, de Renato Curcio. Cuenta la historia de una mujer de cuarenta años de Ferrara cuya vida se desordena por el arresto repentino de su pareja. Aborda la soledad, la capacidad de rehacerse y el rechazo a la obsesión por la perfección.
Según los organizadores, todo lo recaudado se destinará a comprar los dispositivos eléctricos del comedor, sin intermediarios. Los pedidos se coordinan por mensaje directo en la página de Instagram del proyecto, y el envío se hace por Piego di Libri. También se puede donar por transferencia bancaria.
Una lectura
La campaña muestra cómo una cadena corta de solidaridad puede resolver un faltante puntual: un equipamiento concreto para infraestructura ya instalada. Quedan sin precisar el monto total necesario, el costo de los componentes y si las 180 copias alcanzan para cubrirlo. Conviene seguir si el comedor logra abrir y funcionar de manera sostenida.
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