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Domingo 25 de octubre de 2026

Uniper, bajo presión: los operadores de gas que abastecen a Alemania

En la sala de trading de la mayor compradora de gas alemana, los precios altos por la guerra en Irán y los depósitos poco llenos marcan el ritmo antes del invierno.

Redacción

· 3 min de lectura

Uniper, bajo presión: los operadores de gas que abastecen a Alemania
Imagen · Frankfurter Allgemeine

En el quinto año de la guerra en Ucrania, los depósitos de gas de Alemania están inusualmente vacíos para esta época. De la sala de operaciones de Uniper, en el Medienhafen de Düsseldorf, depende en parte que en el invierno funcionen las calefacciones y las fábricas que usan gas. Uniper, la mayor compradora de gas del país, adquiere el combustible en todo el mundo y abastece a cientos de empresas municipales de energía, que lo revenden a hogares y empresas.

Una mañana de precios en alza

La sala tiene unas 300 pantallas con series de números, mapas del clima y curvas de precios. La empresa emplea a 137 personas en el área, aunque solo unas decenas de operadores trabajan en el lugar; el resto lo hace desde su casa, con accesos remotos especialmente protegidos. Los operadores provienen de 17 países y hablan inglés entre ellos.

Un miércoles de fines del verano, poco después de las ocho, la estatal SEFE confirmó que la ministra de Economía, Katherina Reiche (CDU), le ordenó almacenar ocho teravatios hora adicionales de gas hasta el 15 de diciembre. "Es el equivalente a ocho buques de GNL más que tendrían que viajar a Europa", dijo el gestor de cartera Reinout Janssen. El precio TTF de noviembre, referencia europea negociada en los Países Bajos, pasó de 68,50 a 70,80 euros por megavatio hora tras la noticia. Antes de 2021, los precios mayoristas solían estar por debajo de 20 euros.

El recuerdo de 2022

Cuando Rusia cortó los suministros en 2022, Uniper estuvo cerca de la quiebra. Sarah Kantor, jefa del equipo de corto plazo, recordó que debían comprar gas a diario en el mercado spot a precios muy superiores a los de venta a sus clientes. "Era un inmenso estrés. Muchas noches sin dormir", dijo. El Estado aportó 13.500 millones de euros, controla más del 99% de la empresa y prevé reprivatizarla hasta fines de 2028, aunque no está definido cómo.

Por qué los depósitos se llenan más lento

Janssen no ve hoy un problema físico de abastecimiento, gracias a las terminales de GNL construidas en Alemania. Pero tener una terminal no garantiza que haya cargamentos ni que su precio sea conveniente: Europa compite con otras regiones. "Es todo una cuestión de precios", afirmó.

El nivel actual se explica, según la empresa, sobre todo por la guerra en Irán, que redujo la oferta, dañó instalaciones en Medio Oriente y afectó rutas de transporte. Kantor explicó que, a diferencia de antes, los precios de verano superaron por momentos a los de invierno, porque el mercado esperaba una distensión. Es una situación llamada backwardation: el precio a futuro es menor que el spot. En ese escenario guardar gas no resulta rentable, salvo que haya otros incentivos. Uniper dijo tener sus depósitos a más del 80%; Janssen atribuyó sus decisiones a una "compleja mezcla de factores contractuales, técnicos y económicos" y no dio más detalles.

Cómo se decide cada compra

Uniper compra gas permanentemente para sus clientes, ya sea con su propia infraestructura (un buque de GNL fletado, sus depósitos o contratos de largo plazo) o en el mercado mayorista. Janssen envía "mandatos" por correo al operador senior Steve Coles, que compra a brokers o en bolsa. Además del precio, cuenta si la contraparte está dentro de los límites de crédito: si no lo está, la oferta se marca en rosa y no se puede ejecutar.

Otros equipos trabajan en contratos de cinco a diez años, como el acordado en julio con el proyecto canadiense Ksi Lisims: dos millones de toneladas anuales de GNL durante 20 años, probablemente desde 2032. Eso refuerza el abastecimiento futuro, pero no ayuda a pasar este invierno.

Una lectura

En las pantallas hay casi 1.000 buques de GNL en el mar, casi el doble que en 2022, y un grupo atascado en el estrecho de Ormuz. Los operadores no pueden mover esos barcos ni garantizar un invierno templado: solo deciden cuándo comprar, guardar o revender, y cuánto cuesta cubrirse. Queda abierto cuánto del precio mayorista llegará a las facturas, que depende de los contratos de cada cliente, y si la distensión en Medio Oriente que el mercado descuenta se concreta antes de que se necesite el gas guardado.

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