Unos 500 padres marcharon en Padua por escuelas más seguras y dignas
Familias, comités y sindicatos reclamaron un plan extraordinario de obras y otro ordinario de mantenimiento. El intendente se comprometió a un plan «a 360 grados».

Alrededor de quinientos padres y madres de Padua marcharon el sábado 24 de octubre bajo el lema «Todos a la calle por la infraestructura escolar». Pidieron más inversión para que las escuelas sean seguras, acogedoras, pensadas para los chicos y adecuadas al cambio climático. La marcha llegó hasta la plaza delle Erbe y transcurrió de manera pacífica, aunque con un helicóptero de la Policía sobrevolando.
La convocatoria llegó mientras varios liceos e institutos de Italia están ocupados en el marco de las protestas estudiantiles. Según la nota, la marcha se había promovido mucho antes de las tensiones sociales de los últimos días, sobre todo en Milán y Turín.
Quiénes convocaron y qué piden
La impulsó la asociación Genitori per l'Arcella, junto con grupos de padres de escuelas de Guizza-Salboro, el comité Palestro 10 e Lode, Priorità alla Scuola, el comité de padres de la primaria «Martiri della Vittoria», Padova Scuola Aperta, «Quale scuola per il futuro?» y la Polisportiva San Precario. También se sumaron los sindicatos Flc y Fp-Cgil, Adl-Cobas, Usb y Cobas Scuola.
Describieron el estado de los edificios: «Hay escuelas con muros que se caen a pedazos, paredes con filtraciones, baños inutilizables, ventanas rotas, jardines que con la lluvia se vuelven charcos, aulas invivibles apenas sube la temperatura, fallas permanentes». Según Genitori per l'Arcella, quieren escuelas «calientes en invierno y frescas en verano» y que la escuela sea «una prioridad en la agenda política de esta ciudad».
Piden un plan extraordinario de intervenciones y uno ordinario de mantenimiento, para superar el enfoque de emergencia. Caterina Benato, de Genitori della Guizza, dijo que la marcha fue «muy participada y vivaz», con muchas familias y niños. Reclamó un plan de mantenimiento para edificios antiguos y recientes, «para que no se deterioren y se conviertan en un problema de seguridad». Y agregó: «Más dinero para la escuela significa invertir en nuestro futuro».
La respuesta del municipio
Hubo representantes de la administración local. La concejala Margherita Colonnello afirmó: «En estos años hicimos mucho, no hay duda de que se puede hacer más». Confirmó que el municipio sostendrá y aumentará su compromiso, y pidió al Gobierno y a la Región que hagan su parte.
El intendente, Sergio Giordani, agradeció a las familias por «poner un faro» sobre el tema de las guarderías y escuelas. Dijo: «Nos comprometemos a un plan extraordinario a 360 grados sobre el tema de la escuela», y añadió que seguirá el diálogo.
Lo que queda abierto
El municipio acepta el reclamo en términos generales, pero no precisó montos, plazos ni obras concretas. Tampoco hubo respuesta de la Región ni del Gobierno nacional, a quienes la administración local les pidió más aporte. La clave será ver si el compromiso se traduce en un plan con financiamiento y en un esquema de mantenimiento sostenido, que es lo que reclaman las familias.
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