Vucic reconoce la derrota electoral ante el movimiento estudiantil en Serbia
El presidente que gobierna hace 12 años admitió que su partido perdió las elecciones anticipadas, con una participación récord. Los comicios fueron vistos como un referéndum sobre el futuro del país.

El líder serbio, Aleksandar Vucic, reconoció a última hora del domingo la derrota de su Partido Progresista Serbio (SNS) frente al movimiento de protesta estudiantil en las elecciones parlamentarias anticipadas. "Todavía no tenemos los resultados finales... está claro que hemos perdido estas elecciones", dijo el dirigente populista de derecha en la sede del partido, en Belgrado.
Las cifras preliminares de la comisión electoral indicaban una participación récord: el 64,9% del padrón había votado a las 18:00 hora local, dos horas antes del cierre de las urnas. Según los analistas, una concurrencia alta favorecería al movimiento estudiantil. Hubo largas colas en ciudades y pueblos de todo el país, y también en centros habilitados en el exterior, como Liubliana, Múnich, Los Ángeles, Chicago y París, donde los votantes esperaron bajo una intensa lluvia.
El origen de las protestas
Vucic había convocado los comicios tras dos años de protestas provocadas por el derrumbe, en 2024, de la marquesina de una estación de tren en Novi Sad, que dejó 16 muertos y fue considerado un símbolo de la corrupción y la negligencia en Serbia. Vucic ejerció dos mandatos como presidente y no podía aspirar a un tercero, así que encabezó la lista del SNS con el objetivo de volver al cargo de primer ministro, que dejó en 2017.
La Lista Estudiantil no tiene líderes claros y sus miembros no están acostumbrados a la política. Presentó candidatos para el parlamento de 250 miembros provenientes de distintos ámbitos: médicos, actores, académicos y figuras del deporte. Su manifiesto incluía la purga de los funcionarios que infringieron las normas en la represión de los manifestantes, impedir que dirigentes leales a un partido conduzcan empresas públicas y liberar a la radiotelevisión pública del control político.
Vucic y el SNS negaron en reiteradas ocasiones las acusaciones de corrupción. El mandatario, que apoya la candidatura de Serbia a la Unión Europea pero se niega a sancionar a Rusia por la invasión a gran escala de Ucrania, había prometido aumentar jubilaciones y salarios públicos, además de la inversión en salud estatal.
Festejos en las calles
El principal candidato de la Lista Estudiantil, Ilija Srdanovic, dijo a BBC Serbia: "Este será un estado libre", y sostuvo que el movimiento esperaba "liberar al país de la tiranía". En Belgrado hubo gente bailando y coreando "victoria", bocinazos y fuegos artificiales. "Serbia es libre", dijo un estudiante a la BBC. "Es un milagro". En Novi Sad, el centro estaba abarrotado; David Vasic, uno de los que celebraban, afirmó: "Ahora todo va a mejorar".
La jornada transcurrió con gran tensión, con la policía acordonando las calles alrededor de la Comisión Electoral de la República en Belgrado.
Lo que sigue
Que Vucic admitiera la derrota antes de conocerse los resultados finales es un gesto político de peso para un gobernante que dominó la escena durante más de una década. Quedan abiertas varias preguntas: cuál será la composición final del parlamento, si el movimiento, sin liderazgos definidos, podrá articular una mayoría y un gobierno, y cómo responderá el SNS en la transición. También habrá que ver si se cumplen las promesas del manifiesto estudiantil, en especial sobre los medios públicos y las empresas estatales.
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