Youssef Siher, el agitador de Milán que en Marruecos arriesgaría hasta veinte años de cárcel
El italiano de origen marroquí, investigado por la Fiscalía de Milán, enfrentaría de diez a veinte años de prisión si volviera a Marruecos por sus escritos contra el rey Mohamed VI. El caso expone la presión de Rabat sobre su diáspora.

Youssef Siher, de 30 años y ciudadano italiano, arriesgaría entre diez y veinte años de cárcel si regresara a Marruecos. En Italia, la Fiscalía de Milán lo investiga y se indaga sobre sus vínculos con realidades más peligrosas. En Rabat, en cambio, interesaron sus escritos, en los que acusa al rey Mohamed VI y al Majzén de haberles robado el futuro a los jóvenes y de responder a las protestas con prisión.
Los escritos y el riesgo de la doble nacionalidad
Siher define al Majzén como "el aparato de poder que gira en torno al Palacio real, los servicios de seguridad y las élites económicas, en breve, la oligarquía que se impone gobernando el país". Es el autor de un artículo publicado en Substack el 31 de julio, titulado "Ceuta, o sea Marruecos más allá de la propaganda del Majzén". Dice cosas parecidas de Italia en otras proclamas.
Quienes tienen doble pasaporte y viven en la península, según plantea la fuente, quedan bajo una amenaza permanente: al volver a su tierra de origen son considerados marroquíes y quedan sujetos a las leyes del Reino. La Fiscalía sostiene que Siher "aprovechó lo ocurrido los días 17 y 18 de octubre" para crear un grupo de Telegram. Su esposa, Sagia Hammoud, está investigada por los mismos delitos.
El trasfondo: Sahara Occidental y gas
En Italia existe desde hace una década la Confederación Islámica, de filiación marroquí y alternativa a la Ucoii, junto a la Gran Mezquita de Roma. Sobre el telón de fondo está el Sahara Occidental, disputado entre Marruecos y Argelia, y que según la fuente es la clave de la presión de los servicios de Rabat sobre España, Francia e Italia.
El caso español sería ejemplo: tras la visita de Pedro Sánchez a Argel el 20 de julio, el 30 y 31 de julio unos 70.000 migrantes irregulares ingresaron desde Marruecos a Ceuta. Sánchez dio marcha atrás, suspendió la reunión de alto nivel prevista para el 20 de octubre con Argelia y postergó la cumbre con el presidente Abdelmayid Tebune. Según El País, Madrid debió manejar con cautela la relación con Rabat en control fronterizo y repatriaciones, y celebrar la cumbre tras la visita de los reyes españoles a Ceuta y Melilla el 13 y 14 de octubre habría sido un "doble desaire".
Los países que importan gas argelino arriesgan un corte si apoyan los reclamos territoriales marroquíes. Por eso Italia, en declaraciones conjuntas de 2025 y durante la visita de Giorgia Meloni a Argel en marzo, evitó mencionar la autodeterminación saharaui y usó fórmulas genéricas. Estados Unidos, con las dos administraciones Trump, se inclinó por el plan de autonomía marroquí.
Una lectura
En suelo italiano, según la fuente, segundas y terceras generaciones de la diáspora marroquí envían señales al gobierno rompiendo vidrieras e incendiando contenedores cuando llega la orden. Siher, en cambio, se salió del perímetro de la obediencia, aunque no del de la vigilancia. No se precisó quién reveló su nombre, y la fuente sugiere que pudieron ser connacionales para castigarlo. Queda abierto cuánto de la investigación milanesa responde a sus actos y cuánto al contexto geopolítico, y cómo equilibrará Italia sus vínculos con Rabat y Argel.