Zelenski: "No soy la persona más fuerte del mundo"
En un podcast del empresario británico Steven Bartlett, el presidente ucraniano habló de su insomnio, de la masacre de Bucha y de su cruce con Donald Trump.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, de 48 años, habló de la guerra en términos personales en el podcast "The Diary of a CEO", del empresario británico Steven Bartlett, de 34. Lo hizo con lágrimas en los ojos, más de cuatro años después del inicio de la invasión rusa.
Noches sin dormir
Rusia bombardea Ucrania con ataques aéreos todas las noches, y Zelenski casi no descansa. "Quiero ser honesto, no duermo", dijo. Según contó, cada noche está en contacto con la defensa antiaérea, lo que le impide dormir.
Aun así, se negó a ponerse en el centro de la escena. Afirmó que su dolor no es "ni siquiera el 10 por ciento" del de los padres que perdieron un hijo en la guerra. Hablar con ellos le resulta "terrible": "En esos momentos dejo de existir". Visiblemente emocionado, agregó: "Soy un ser humano. No me avergüenzo de lo que soy. No soy la persona más fuerte del mundo".
Bucha
Zelenski sigue enfureciéndose al hablar de la masacre de Bucha. Tras la retirada de las tropas de Vladímir Putin, en la primavera de 2022 se encontraron allí cientos de civiles muertos; muchos habían sido torturados antes de morir.
Describió ver los cuerpos como "el peor día de mi vida". Dijo que había personas "masacradas" en las calles, "como carne picada". En ese momento, según relató, solo quería "pura venganza": "Querés matarlos, sin más". Y cuando se descubrieron las fosas comunes, tuvo claro que "algo así no se puede perdonar".
El cruce con Trump
Zelenski también se refirió a su disputa con el presidente estadounidense, Donald Trump, de 80 años. Trump lo había acusado de hacer subir los precios de la energía en Estados Unidos con ataques ucranianos a refinerías de petróleo rusas.
Zelenski rechazó la acusación y criticó que Trump le eche la culpa a él en lugar de pedirle cuentas a Putin. "Da vuelta el contexto, y eso no es justo", afirmó. Pese a la guerra, las muertes y el insomnio, dijo que no perdió la esperanza: "No se puede vivir sin esperanza".
Una lectura
La entrevista muestra una faceta poco habitual de un líder que suele aparecer en el plano político y militar. Queda abierto cómo evolucionará la tensión con Washington, que afecta la relación con su principal aliado en un momento en que los ataques a infraestructura energética rusa siguen siendo motivo de fricción.
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