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Domingo 25 de octubre de 2026

Alessandro Manera, del mago de fiestas infantiles al show para swingers

El cómico de "Zelig 30" repasó sus inicios: de día animaba cumpleaños de chicos y de noche actuaba en un local de intercambio de parejas en Milán.

Redacción

· 2 min de lectura

Alessandro Manera, del mago de fiestas infantiles al show para swingers
Imagen · Il Fatto Quotidiano

Alessandro Manera, uno de los protagonistas de "Zelig 30", contó cómo fueron sus comienzos en el espectáculo. Lo hizo en el programa Bowlcast, de Telelibertà, en declaraciones que reprodujo el Corriere della Sera. El ciclo se emite los martes en horario central por Canale 5, con Michelle Hunziker y el dúo Ale y Franz. Además, Manera está de gira por teatros con "Corto circuito – L'inquieto vivere dell'uomo moderno" y participa en Radio24 con "Uno, nessuno, cento Milan".

Magia de día, cabaret y locales de intercambio de noche

"Empecé a los 17 años, en el '84, haciendo de mago cómico", relató. De tarde actuaba en fiestas infantiles, a la noche en un local de cabaret y, ya instalado en Milán, de madrugada en un local de intercambio de parejas.

Según explicó, había que actuar unos 20 minutos antes de que el público pasara al privé. Lo definió como un buen público, porque sabía que después se divertiría: "un público arzillo", es decir, vivaz. A veces había exhibicionistas que se desnudaban antes, así que daba el show "frente a personas sentadas pero desnudas".

Lo invitaban a sumarse al privado, pero nunca fue, dijo, por timidez. De esa experiencia rescató "la total desinhibición de estas personas". También contó que fue presentador de strip-teases durante dos o tres años.

De la gavetta a la televisión

Ese recorrido lo llevó a "Zelig", "Ciro", "Paperissima Sprint", el "Maurizio Costanzo Show" y "Quelli che il calcio", con Fabio Fazio. Fazio lo convocó porque Manera interpretaba a un personaje apagado y deprimido, y quería hacer publicidades en vivo al revés de lo habitual, donde todos se muestran entusiasmados con el producto.

Las primeras fueron de Nutella, un universo de mamás felices y chicos sonrientes. Según Manera, cuando la empresa vio los primeros espots se asustó y dijo que su mundo no era el de alguien tan apagado. Fue obligado a cambiar de estilo y registro, y lamentó: "era una idea mejor".

Una lectura

El relato muestra una formación a fuerza de escenarios muy dispares, donde el humor se probó ante públicos poco convencionales. La anécdota de la publicidad deja ver además la tensión entre una idea creativa y las exigencias de una marca. Queda abierto, porque no se precisó, en qué locales ni en qué años exactos ocurrió cada etapa.

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