Así se filma "Tobis Städtetrip" en Bad Camberg, con un equipo de cinco
El programa del Hessischer Rundfunk, que lleva más de 70 episodios y diez años, se apoya en una cámara mínima y un equipo aceitado para ganar espontaneidad.

El conductor Tobias Kämmerer filmó en Bad Camberg, en el estado alemán de Hesse, un nuevo episodio de "Tobis Städtetrip", el ciclo del Hessischer Rundfunk (HR) en el que presenta ciudades y regiones hesianas sin saber de antemano qué lo espera. Se emite el martes 27 de octubre a las 20.15 en HR y en la ARD Mediathek.
Una cámara que se olvida
En el rodaje, la primera parada fue el café de la familia Sell, que Sarah y Christian Sell abrieron hace dos años. Kämmerer descubre cada situación al mismo tiempo que los espectadores. Sarah Sell admitió estar nerviosa, y la sonidista Simone Jung le aconsejó: "Lass dich einfach auf den Tobi ein, das ist ganz locker mit ihm".
El camarógrafo Lukas Lowack, que está desde el primer episodio, filma con una Osmo Pocket 4p, de alrededor de un kilo y con estabilización mecánica. Según contó, antes la gente temía a las cámaras grandes y pesadas; con esta, dijo, "verhalten sie sich schön natürlich". Lowack definió el programa como un "Nah-dran-Magazin", es decir, una revista de cercanía con los protagonistas.
Kämmerer coincidió: la gente "se abre mucho más rápido", el rodaje avanza más rápido y el equipo puede reaccionar a lo imprevisto. En el café, casi todo se grabó en una sola toma, y la jornada con los Sell terminó antes de lo previsto.
Un equipo de cinco
Jung carga un mezclador portátil de unos siete kilos y una Tonangel (pértiga con micrófono) para captar sonido ambiente o a interlocutores no planificados; las voces de los invitados se registran con micrófonos de solapa. La encargada de producción, Katrin Hofmann, comparó el trabajo con un baile: "Es wie ein Tanz".
Kämmerer, con unos 20 años como conductor, describió al grupo: "Wir sind fünf Leute, die in ihrem Bereich ihre Expertise haben. Aber wir gucken trotzdem alle über unseren Tellerrand hinaus". Lowack, con 35 años de oficio, resumió su método: "Das Wichtigste ist Zuhören".
Imprevistos del rodaje
La flexibilidad permitió aceptar la oferta de un fan que se enteró de la presencia del equipo y llevó al conductor en su auto antiguo hasta el Amthof, donde Kämmerer tocó un carillón conectado a un teclado. Después, en el Kurpark, caminó descalzo en agua helada junto al director del balneario, Michael Sinn. Un grupo de mujeres mayores le pidió fotos, por lo que hubo que repetir tomas, y además se grabó material para las redes sociales del HR. La autora del programa en Bad Camberg, Christine Siepe, dijo que esas interrupciones son habituales y que no les molestan. El equipo aún tenía dos días de filmación por delante.
Una lectura
El caso muestra cómo un formato basado en la naturalidad depende tanto de la tecnología liviana como de diez años de trabajo conjunto. Queda abierto cuánto de esa espontaneidad llega a pantalla tras el montaje, algo que se verá en la emisión.
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