Saltar al contenido

Martes 27 de octubre de 2026

Auslandssemester: qué peso tienen en el currículum y qué alternativas hay

En Alemania, unos 140.000 estudiantes cursaron un período en el exterior en 2023. Un reclutador y una especialista universitaria explican cuánto suma esa experiencia y cómo reemplazarla cuando el dinero no alcanza.

Redacción

· 3 min de lectura

Auslandssemester: qué peso tienen en el currículum y qué alternativas hay
Imagen · Frankfurter Allgemeine

Un semestre en el exterior se considera un punto alto de la vida universitaria, pero no todos pueden pagarlo. Según cifras de la Oficina Federal de Estadística de Alemania, unos 140.000 estudiantes lo hicieron en 2023. Según el ttema planteado, dependiendo del país de destino, un semestre puede costar más de 7.000 euros. Las becas y el Bafög (la ayuda estatal para estudiantes) amortiguan el gasto, pero no cubren todo.

El costo pesa en un contexto de ingresos bajos: según una nueva evaluación de la Asociación Paritaria (Paritätischer Gesamtverband), alrededor del 82% de los estudiantes en Alemania vive por debajo del umbral de pobreza calculado. Con ese panorama, la pregunta es si quienes no viajan quedan en desventaja frente a los empleadores.

Qué valoran las empresas

Christiane Biehl, de la oficina internacional de la Universidad de Colonia, sostuvo que "en un mundo global es importante tener sensibilidad por distintas culturas". Según explicó, quien viaja derriba estereotipos, gana autonomía y flexibilidad, y "adquiere nuevas soft skills" (habilidades sociales). Los destinos más elegidos son Europa occidental: Austria, Suiza y los Países Bajos están entre los preferidos.

El consultor de recursos humanos Henrik Zaborowski, de Bergisch Gladbach, afirmó que esas competencias interesan a los empleadores: "Muestro que soy flexible, que estoy dispuesto al cambio y abierto interculturalmente. Eso siempre llama la atención de forma positiva".

Aclaró, sin embargo, que no es un requisito ni un criterio de exclusión: "Nunca vi que alguien fuera rechazado por no haber pasado un semestre en Estados Unidos". Los reclutadores no lo buscan en forma deliberada en el currículum, pero funciona como un plus.

Empresas grandes, equipos chicos e idiomas

Según Zaborowski, en las compañías con orientación internacional conviene haber pasado un tiempo largo en el exterior. Las grandes corporaciones suelen darlo por sentado aunque no lo escriban en los avisos, porque envían empleados al extranjero y esperan flexibilidad y comprensión de otras culturas. En equipos muy pequeños, en cambio, la experiencia internacional pesa poco y prevalece el conocimiento técnico.

Los idiomas, en todo caso, suman. Un análisis del portal de empleo Indeed sobre avisos del mercado alemán en 2021 halló que casi una quinta parte de las ofertas exige conocimientos específicos de idiomas. El inglés es el más requerido, seguido por francés y español. Zaborowski recomienda no ocultar idiomas poco comunes, como el finlandés, porque muestran curiosidad y disposición a aprender.

Además, las fórmulas de los avisos importan: expresiones como "muy buenos conocimientos", "dominio para negociar" o "lo damos por supuesto" exigen hablar el idioma con fluidez. Con "sería deseable", "idealmente" o "una ventaja" alcanza un nivel menor.

Alternativas más baratas

Para Zaborowski, la experiencia puede ser otra: prácticas profesionales, un año social voluntario o incluso un viaje largo de mochilero. Lo decisivo es tener alguna experiencia en el exterior, sin importar si fue antes, durante o después de la carrera. A los graduados que no consiguen empleo enseguida les aconseja aprovechar ese tiempo para una estadía afuera, algo que las empresas suelen entender. Estas experiencias van en el currículum, por ejemplo bajo "Otros"; en el caso de una práctica, con país, duración y área.

Biehl mencionó dentro de las universidades programas Erasmus más cortos y escuelas de verano de dos a seis semanas. "Es más barato que pasar un semestre entero afuera", dijo. En las escuelas de verano, la universidad suele eximir la matrícula y organizar el alojamiento; el estudiante paga solo el viaje. También se puede pedir una ayuda Erasmus para prácticas durante la carrera, con un aporte mensual que depende del país de destino.

Una lectura

Los testimonios coinciden en que la experiencia internacional es un valor agregado y no una condición. Eso relativiza el costo de no viajar, aunque la ventaja puede acumularse en quienes pueden pagarlo, sobre todo en empresas globales. Queda abierto cuánto alcanzan en la práctica las opciones cortas para quienes viven con ingresos mínimos, ya que incluso el pasaje y los gastos cotidianos pueden ser una barrera.

Archivada en

Fuente de esta nota