Australia calificó a la inteligencia artificial como amenaza "sin precedentes" para la ciberseguridad
La agencia de ciberseguridad australiana registró un aumento del 80% en las alertas por actividad potencialmente maliciosa y señaló a hackers vinculados a China, Rusia y Corea del Norte.

La agencia de ciberseguridad de Australia clasificó este martes 27 de octubre a la inteligencia artificial (IA) como una amenaza "sin precedentes", porque gobiernos extranjeros la usan para penetrar redes informáticas e infraestructuras críticas.
La Dirección Australiana de Señales (ASD, por sus siglas en inglés) sostuvo en su informe anual sobre amenazas cibernéticas que los modelos de IA, en rápida evolución, pueden ser muy beneficiosos si se usan para el bien. La propia agencia empleó algunas de estas herramientas para elaborar el documento.
Ataques a mayor escala
Sin embargo, según la ASD, los últimos meses mostraron que la IA permite a criminales y hackers patrocinados por Estados lanzar ataques "en una escala mayor que nunca". El informe afirma: "La IA ha sido la fuerza determinante en el panorama de amenazas cibernéticas durante el último año, permitiendo que agentes malintencionados identifiquen vulnerabilidades más rápido y las exploten con una escala, velocidad y sofisticación sin precedentes".
En el último año, la ASD emitió más de 4.400 alertas sobre actividades potencialmente maliciosas, un 80% más que en los 12 meses anteriores. El informe señala que hackers vinculados a China, Rusia y Corea del Norte tienen como blanco, en los últimos tiempos, a Australia y a sus aliados.
Un caso reciente
La preocupación global por el poder de las herramientas avanzadas de IA creció a raíz de una serie de incidentes de intrusión informática con modelos desarrollados por empresas líderes, como OpenAI y Anthropic. Este mes, gobiernos y empresas corrieron a corregir fallas críticas en PHP, un lenguaje de programación que sostiene una gran parte de los sitios web del mundo. La vulnerabilidad fue detectada con ayuda de un poderoso modelo de OpenAI.
Una lectura
El diagnóstico australiano muestra una doble cara: la misma tecnología que acelera la detección de fallas sirve a quienes buscan explotarlas, y ambas capacidades avanzan a la vez. El caso de PHP ilustra que encontrar una vulnerabilidad es apenas el primer paso; la carrera pasa a ser quién la corrige primero. Queda abierto cuánto del aumento de alertas se debe directamente a la IA, algo que el informe no cuantifica, y cómo responderán los gobiernos aliados.
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