Chery se proyecta como empresa tecnológica global, con Europa como eje
El grupo chino vendió más de 2,2 millones de autos en nueve meses y su CEO prometió pasar de una compañía china que opera en el mundo a una global con operaciones integradas localmente.

Yin Tongyue, CEO del grupo Chery, presentó en el International User Summit 2026, en Wuhu, lo que describió como un manifiesto para el futuro de la compañía. El grupo, que cumplirá 30 años en 2027, ya comercializó 20 millones de vehículos y se muestra como una empresa tecnológica que desarrolló algoritmos, microprocesadores, inteligencia artificial, robots humanoides y vehículos voladores.
"Chery debe pasar de ser una empresa china que hace negocios en todo el mundo a una global con operaciones descentralizadas e integradas localmente", sostuvo el directivo, que había sido designado por las autoridades locales para fundar la compañía. Agregó: "No queremos solamente vender más productos, sino participar del cambio local y mejorar la vida de las personas en los distintos países".
Expansión europea
Más de 20.000 de los 150.000 empleados del grupo trabajan hoy fuera de China. En Barcelona, junto con la española Ebro, Chery apunta a producir a gran escala para Europa, empezando por el Omoda 5. En Italia, entre enero y agosto se vendieron 28.000 unidades, casi el doble que en todo 2025. En los próximos meses llegarán allí los Omoda 4 y 5, el Chery Q, los Lepas 6 y 4 y el iCaur V27. En Wuhu también se anticiparon los conceptos Omoda X y de un Lepas, y los nuevos Chery Tiggo 7 y X7.
Inversión y resultados
En el último lustro, el grupo invirtió el equivalente a casi 14.500 millones en investigación, desarrollo e innovación. Solo en el primer semestre de este año fueron unos 900 millones, un 28% más que en el mismo período de 2025. En nueve meses vendió más de 2,2 millones de autos, 1,55 millones de ellos fuera de China, lo que le da el noveno puesto mundial. Según un estudio del alemán Center of Automotive Management, es segunda en margen Ebit sobre ventas.
Chery es un conglomerado con más de 500 controladas y filiales. Entre sus apuestas figuran los microprocesadores Ziwei, de desarrollo propio, las baterías de estado sólido, que podrían entrar en producción en un par de años, y las arquitecturas de 1.500 voltios.
La fábrica de Wuhu
La planta visitada, a unos cientos de kilómetros de Shanghái y conectada por el Yangtsé, ocupa 830.000 metros cuadrados y produce hasta 300.000 vehículos por año de las marcas Chery y Omoda; otros 200.000 se terminan en otras partes del mundo. En el sector de soldadura trabajan 100 operarios por turno, con 97% de automatización y 660 robots, la mayoría de la japonesa Yaskawa. En ensamblaje hay 600 empleados, con ritmos comparables a los de las líneas europeas.
Sobre la IA, Yin afirmó que puede aumentar la eficiencia pero "no sustituir la responsabilidad de las personas, el juicio humano y el calor humano".
Una lectura
El discurso del CEO se apoya en principios más que en volúmenes, aunque los números respaldan el crecimiento. Queda por ver si la producción en Barcelona y la integración local que promete se concretan en escala y empleo europeos, y si las tecnologías anunciadas, como las baterías de estado sólido, cumplen los plazos que el grupo imagina.
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