EE.UU. tiene listos planes para atacar Irán en 96 horas si Trump lo ordena
Según dos oficiales citados por CNN, hay tropas y recursos suficientes en Medio Oriente. Israel presiona por una operación conjunta, que se vería más probable después de las elecciones de medio término.

Las fuerzas militares de Estados Unidos en Medio Oriente están preparadas para lanzar nuevas operaciones contra Irán, potencialmente de gran escala, dentro de las 96 horas posteriores a una orden del presidente Donald Trump. Lo relataron a CNN Internacional dos oficiales estadounidenses, que afirmaron que ya hay efectivos y recursos suficientes en la región.
Los planes incluyen radares, lanzadores de misiles e instalaciones militares, nucleares y de infraestructura energética iraníes. Trump todavía no tomó una decisión definitiva, pero funcionarios familiarizados con la planificación estiman que una ofensiva podría ocurrir antes de fin de año, posiblemente después de las elecciones de medio término. La Casa Blanca no hizo comentarios.
Riesgo de represalias
Evaluaciones recientes de la inteligencia estadounidense indican que Irán y los rebeldes hutíes de Yemen toman en serio la posibilidad de nuevos ataques de Estados Unidos e Israel, y podrían responder contra militares e instalaciones norteamericanas en la región y en otros países.
Un memorando del 23 de octubre, enviado por el director de Inteligencia Nacional, Jay Clayton, al secretario de Estado, Marco Rubio, afirma que Irán amplió sustancialmente sus esfuerzos para atacar personal estadounidense y que los planes avanzaron tanto en Medio Oriente como en otros países.
Ante ese riesgo, Washington se prepara para reducir su presencia diplomática y militar. Personal de embajadas podría ser retirado o ver reducidas sus actividades, y a militares no esenciales previstos para el próximo relevo de tropas se les informó que no serán enviados a la región, según fuentes de la cadena.
El comandante del Comando Central (CENTCOM), almirante Brad Cooper, visitó el domingo el estrecho de Ormuz. Las fuerzas estadounidenses mantienen un bloqueo a los puertos iraníes y asisten el tráfico marítimo en esa vía, clave para el comercio mundial de petróleo. Para funcionarios norteamericanos, sostener esa situación es insostenible a largo plazo, lo que aumenta la presión por una salida diplomática o militar.
Israel y la operación conjunta
El primer ministro israelí, Binyamin Netanyahu, presiona por nuevos ataques y busca convencer a Trump de autorizar una operación conjunta, según autoridades estadounidenses y una fuente de seguridad israelí. La oficina del premier calificó de falsa la versión de que intentó obtener autorización para atacar antes de las elecciones.
Israel se preparaba para una ofensiva, pero habría postergado los planes después de que Washington señalara que ambos países debían esperar la preparación de una acción coordinada. Una operación conjunta se considera más probable luego de los comicios estadounidenses. Uno de los factores sería la necesidad de apoyo de Estados Unidos a la defensa antimisiles israelí, ya sobrecargada desde el inicio de la guerra y que una represalia de Irán y los hutíes presionaría aún más.
Según evaluaciones de inteligencia estadounidenses, Netanyahu y sus aliados tampoco habrían definido un objetivo estratégico claro más allá de debilitar al régimen iraní. Esta semana, el premier dijo que instruyó a las Fuerzas de Defensa y al Mossad a trabajar para derribar al gobierno de Irán. Los planes conjuntos estarían listos, pero dependen de Trump.
Lectura
El cuadro muestra una preparación militar avanzada y una decisión política pendiente, atada al calendario electoral estadounidense. Quedan abiertas varias cuestiones: si Trump autorizará la ofensiva, cuál sería su objetivo final y si el bloqueo en Ormuz empuja a una salida negociada o a la escalada. Conviene seguir el retiro de personal diplomático y militar, que sería una señal concreta de cuán cerca está la decisión.
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