Filarmónica de Nueva York: la gira europea cuesta más de lo que recauda
El director ejecutivo Matías Tarnopolsky explicó que la orquesta depende de donantes para cubrir el déficit de sus giras y comparó a Gustavo Dudamel con Lionel Messi.

La Filarmónica de Nueva York terminó una gira europea que, en términos estrictos de ingresos y gastos, no cierra. Así lo reconoció su manager, el argentino Matías Tarnopolsky, en una entrevista con el diario alemán Frankfurter Allgemeine: "Los costos de la gira superan los ingresos".
Una gira "de locos"
La orquesta llevó a unos cien músicos, con sus instrumentos, partituras y trajes de concierto, a diez conciertos en París, Barcelona, Madrid, Berlín, Hamburgo y Viena. Viajaron además 30 personas más, entre técnicos, integrantes de los órganos de supervisión y mecenas. Tarnopolsky calificó la operación de "pura locura" desde lo económico, pero la definió como una inversión necesaria en el futuro de la orquesta. La primera gira europea fue en 1930, y sostener esa tradición le parece importante.
Quién paga la diferencia
El presupuesto actual es de US$ 120 millones. Al menos la mitad proviene de donantes y patrocinadores, alrededor del 10% de los rendimientos del patrimonio de la fundación y el 40% restante de entradas y otros ingresos. Según Tarnopolsky, sin los aportes de los benefactores la orquesta no podría sobrevivir. Para la gira se reunieron donaciones que ayudaron a cubrir la brecha, y durante el viaje se reunió con posibles donantes.
Su título oficial es "Linda & Mitch Hart President and CEO", por una pareja de donantes. Dijo que no le resulta extraño: Linda Hart integra los órganos de supervisión y ambos quieren que su generosidad sea visible, algo habitual en Estados Unidos. Sobre el modelo alemán, de fuerte financiamiento estatal, afirmó que lo admira, aunque advirtió que podría cambiar si llegaran al poder otros partidos. La orquesta recibe apoyo público para educación y funcionamiento, pero en menor medida.
Dudamel, "el Messi de la música"
Gustavo Dudamel dirige la orquesta desde septiembre. Tarnopolsky se negó a revelar su salario, que calificó de confidencial. Consultado sobre si vale lo que cobra, dijo: "Gustavo es el Lionel Messi de la música. Naturalmente vale su dinero". Confirmó que gana menos que Messi. Destacó que el director es el único músico sobre el escenario que no produce sonido y depende por completo de los demás.
Público y política
Para Tarnopolsky, el mayor competidor de la orquesta es "el ruido del mundo exterior", más que el celular. Sobre los precios, afirmó que van de US$ 10 a US$ 295. Para atraer públicos distintos, la orquesta tocó con la rapera Lizzo y participó en el show de la final del Mundial de fútbol, algo que según él se organizó en pocos meses.
También recordó el concierto de 2008 en Pyongyang, que surgió de un fax de la embajada norcoreana ante la ONU que primero tomaron por broma. Puso como condición que asistieran ciudadanos comunes y estudiantes de música. Dijo que muchos lloraron al oír "Arirang". Sobre un hhipotético viaje bajo el gobierno de Donald Trump, señaló que no ocurrió y que no cree que hoy pudieran volver a Corea del Norte, aunque en 2008 también lo veían imposible. Aseguró que la orquesta no viaja en nombre de un Estado, "sino únicamente en nombre de la música".
Una lectura
La entrevista muestra un modelo en el que la gira funciona como herramienta de prestigio y captación de fondos más que como negocio. Queda abierto cuánto fue el déficit concreto y cuánto pesará la filantropía si cambian las condiciones económicas o políticas. El salario de Dudamel seguirá siendo un dato reservado.
Archivada en